Murder
Poeta recién llegado
Sentado en la profundidad de mi cuarto
preso de mis pensamientos y fantasías,
cobijado por las sombras que adornan la noche estoy,
vacío en mi interior y seco por fuera.
Escucho los susurros del viento helado,
mientras veo por mi ventana como laten las estrellas
en el cielo eterno y profundo como el tiempo,
que me sentencia a envejecer y a desmoronarme
tal y como las paredes de mi prisión.
¿En qué me he convertido?, ¿en prisionero de mi mente...?
soy cautivo de un pasado que amenaza con derrumbar mi futuro,
y fugitivo de un presente errante que se asemeja
a vagar por un desierto si agua ni refugio.
Este, mi destino, es el karma que coseché de sembrar
la semilla de la incertidumbre en la tierra fértil
que fué mi vida, si así le puedo llamar a lo que hoy
no es más que un páramo desolado en una llanura árida.
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