oxirus
Poeta fiel al portal
La tierra me ofrece el ósculo
de un saludo paterno,
mientras el vuelo sonámbulo
de unas horas serenas,
mastica mi silencio, cisne de seda.
Finjo para que el juego lánguido se retarde,
las botellas con olor a sueños
apretó en mi boca y la agonía,
el crudo verano se disuelve
con la mirada vacía del otoño,
mi dolor apenas las conmueven.
La vendas de piedra de la muerte,
sana al lunático,
incorpora a los muertos
y el frío que me llega al corazón,
genio oscilante del cosmos adelantado caviloso,
luna de astaré que
lloviznaba plateada sobre mi frente,
y ahí bruñía el Apocalipsis.
Y una mano de flor sobre mi pecho,
mientras lloro, no si vivo o muero,
como señales de su biografía,
ademán de quietud, invisible paz y fuego,
mientras destilo el gemido,
y se oye esa risa oscura, los miedos,
¿acaso tienen motivo?
Ah ,pero esa estrella se persigna,
suda alma hasta dar el aviso,
concediendo un único ungüento,
la viva hoguera de su sangre,
es que gracias a ello vivo
de un saludo paterno,
mientras el vuelo sonámbulo
de unas horas serenas,
mastica mi silencio, cisne de seda.
Finjo para que el juego lánguido se retarde,
las botellas con olor a sueños
apretó en mi boca y la agonía,
el crudo verano se disuelve
con la mirada vacía del otoño,
mi dolor apenas las conmueven.
La vendas de piedra de la muerte,
sana al lunático,
incorpora a los muertos
y el frío que me llega al corazón,
genio oscilante del cosmos adelantado caviloso,
luna de astaré que
lloviznaba plateada sobre mi frente,
y ahí bruñía el Apocalipsis.
Y una mano de flor sobre mi pecho,
mientras lloro, no si vivo o muero,
como señales de su biografía,
ademán de quietud, invisible paz y fuego,
mientras destilo el gemido,
y se oye esa risa oscura, los miedos,
¿acaso tienen motivo?
Ah ,pero esa estrella se persigna,
suda alma hasta dar el aviso,
concediendo un único ungüento,
la viva hoguera de su sangre,
es que gracias a ello vivo
Un litro de leche,
la manteca severa sobre el canto harinado,
Rondín exigiendo a la muchedumbre,
pensar en su luz, entreabiertos hilos tintos,
esa aguja que tiembla,
un tractor, a lo lejos arando,
frutos que los semidioses con total parsimonia,
como una plegaria se arrodillará al santo nocturna.
La parca ,vieja amiga,
rige una parábola que la tiene anonadada,
¿Mujer, porque dudaste? ,
sonríe, mientras serpentea un camino
no muy lejos de allí,
contestará sus preguntas al final.
La zarza arde con la tarde,
el profeta y su sacristán se alegran,
habrá lluvia, seguramente esa melodía
en un éxtasis de luto, untó la amplitud del hielo...
la manteca severa sobre el canto harinado,
Rondín exigiendo a la muchedumbre,
pensar en su luz, entreabiertos hilos tintos,
esa aguja que tiembla,
un tractor, a lo lejos arando,
frutos que los semidioses con total parsimonia,
como una plegaria se arrodillará al santo nocturna.
La parca ,vieja amiga,
rige una parábola que la tiene anonadada,
¿Mujer, porque dudaste? ,
sonríe, mientras serpentea un camino
no muy lejos de allí,
contestará sus preguntas al final.
La zarza arde con la tarde,
el profeta y su sacristán se alegran,
habrá lluvia, seguramente esa melodía
en un éxtasis de luto, untó la amplitud del hielo...
[musica]http://www.fileden.com/files/2007/1/16/650218/taste%20it%20inx.mp3[/musica]
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