ana cristna
Poeta recién llegado
Cabizbaja y en silencio
asisto a mi duelo.
No hay nadie que por mi llore,
ni tan solo, ecucho un rezo,
que alivie mi sufrimiento.
He decidido morir y seguir viviendo,
por un amor que ya no siento
(como manda lo canónico, aunque me cueste, el sufrimiento)
Vaga mi alma, perdida,
en un laberinto oscuro y frío;
sola estoy en una encrucijada,
donde no siento, siquiera,
la mano que siempre tiende el amigo.
¿a caso, sera breve, mi duelo;
o tendre que seguir sufriendo
como alma en el purgatorio,
hasta purificar mis imperfecciones
y poder vivir sin duelo?
asisto a mi duelo.
No hay nadie que por mi llore,
ni tan solo, ecucho un rezo,
que alivie mi sufrimiento.
He decidido morir y seguir viviendo,
por un amor que ya no siento
(como manda lo canónico, aunque me cueste, el sufrimiento)
Vaga mi alma, perdida,
en un laberinto oscuro y frío;
sola estoy en una encrucijada,
donde no siento, siquiera,
la mano que siempre tiende el amigo.
¿a caso, sera breve, mi duelo;
o tendre que seguir sufriendo
como alma en el purgatorio,
hasta purificar mis imperfecciones
y poder vivir sin duelo?
