aahhh
...imploro despertar una vez más en la mañana;
sin dolo, festejo o alguna maña;
pero he de abrir los ojos y dar por hecho
que ante ti hoy tiemblo maltrecho.
Energía vasta, ponderada,
llena o mata mis vacíos delirantes;
ahí donde ha de ser escaso y relativo,
que mi cuerpo yace calcinante.
Caminaré los mal habidos vecindarios de la tierra;
caminaré acompañado de los vagos y sus dioses,
entrelazando sus creencias y sus voces,
convirtiendo sus riquezas en arena.
Se estima el orla pobre humana
que habita el alma denigrante,
con la cara sucia y gran mundana
eligiendo siempre el camino errante.
La biblia de los santos mal viajados
que se postra en el altar de piedra santa,
no dicta más que a cuerpos maltratados
dulce néctar en la boca
y trago amargo en la garganta.
Gloria a lo finito,
con un listón de color indefinido,
mientras mi cuerpo es carcomido
por el sacrosanto no invitado,
más odiado que bendito.
De dioses y demonios cobarde huía,
cuestionaba mi vida reglamentaria,
que llenaba de falsa indumentaria
mi razón que la lógica pudría.
Gratificante, las llagas que en los pies tenía
para caminar por las brasas del miedo y la ironía;
con mi báculo que la vida no entendía
que engañaba con orgullo y alegría.
Procuraré la piedad ante los Grandes
con las manos justas llenas de empatía,
ciego en los ojos que no usaría
por aquellos sueños guajiros pedantes.
Ingenuo ser de vena fría:
acoge el elíseo que te espera,
agacha la cabeza por tu fanfarronería
para distinguir la realidad y la fantasía.
Muéstrame tus manos ensangrentadas;
bríndame tus brazos cortos, escasos;
extiéndeme tus alas espinadas
esas que se muestran de tu espalda desgastada;
ofrece merito hacia el látigo incansable
y mientras imploras las noches que tranquilo dormías,
piensa mortal intolerable,
que por algo se doblan las rodillas
Santísima Muerte IV /03/2009
Relatos de Inframundo
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