A rato, a cualquier hora se llora,
cuatro paredes ingrato te parece;
ahí se tejen redes que la locura elabora.
Cuatro son suficientes para mostrarnos evidentes
la insanidad de la mente, sus límites latentes.
Cosas que no hay te tornan intranquilo.
Abruman a caer en telas de seda y lino,
cubriendo desgarradas la cordura y la piel,
con uñas afiladas del tiempo cruel.
Sólo, estas a su merced.
Cerdos que no existen aparecen a diario,
llenando un obituario con recuerdos adornados.
Pensamientos incógnitos, impuros, desastrosos,
de parajes antológicos, absurdos, escandalosos.
Pidiendo tranquilidad en la estela solitaria,
encuentras la frialdad de una estrella mal viajada.
Oscuridad en el día que augura mala suerte,
deberás hacer fuerte la conciencia traicionada.
Al limbo perteneces de vez en vez,
a ese mundo perdido
que aturdidos pisan tus pies.
Condúceme al criterio y la razón, mente Maestra,
que se convierta el silencio en obra creativa.
Descansa tranquila, mente Siniestra,
aparta mis demonios mientras yo viva
Es la cabeza la que pesa;
esa que te muestra atrocidades,
trae banalidades y malpensada la belleza,
cúmulos de sueños y cualidades.
Pero es engaño en gesto y calidades
diversificación de realidades
bifurcación de actos y excentricidades.
Busca la salida del existir que desenfrena,
porque hay cosas peores que morir.
Muerto y en gangrena la puerta haz de salir
antes que sufrir un latir de esquizofrenia.
Santísima Muerte IV /03/2009
Muerte y Locura
cuatro paredes ingrato te parece;
ahí se tejen redes que la locura elabora.
Cuatro son suficientes para mostrarnos evidentes
la insanidad de la mente, sus límites latentes.
Cosas que no hay te tornan intranquilo.
Abruman a caer en telas de seda y lino,
cubriendo desgarradas la cordura y la piel,
con uñas afiladas del tiempo cruel.
Sólo, estas a su merced.
Cerdos que no existen aparecen a diario,
llenando un obituario con recuerdos adornados.
Pensamientos incógnitos, impuros, desastrosos,
de parajes antológicos, absurdos, escandalosos.
Pidiendo tranquilidad en la estela solitaria,
encuentras la frialdad de una estrella mal viajada.
Oscuridad en el día que augura mala suerte,
deberás hacer fuerte la conciencia traicionada.
Al limbo perteneces de vez en vez,
a ese mundo perdido
que aturdidos pisan tus pies.
Condúceme al criterio y la razón, mente Maestra,
que se convierta el silencio en obra creativa.
Descansa tranquila, mente Siniestra,
aparta mis demonios mientras yo viva
Es la cabeza la que pesa;
esa que te muestra atrocidades,
trae banalidades y malpensada la belleza,
cúmulos de sueños y cualidades.
Pero es engaño en gesto y calidades
diversificación de realidades
bifurcación de actos y excentricidades.
Busca la salida del existir que desenfrena,
porque hay cosas peores que morir.
Muerto y en gangrena la puerta haz de salir
antes que sufrir un latir de esquizofrenia.
Santísima Muerte IV /03/2009
Muerte y Locura
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