coral
Una dama muy querida en esta casa.
xxxxxxxxxxxxxxx
¡Correr y correr!
como un ladrón huyendo,
como queriendo hurtarle al tiempo
mis momentos en desespero.
Y me siento fatigada
para escribir mis lamentos,
y ya no quiero recordar
lo que me hicieron tus besos,
y despierto a mi razón
queriendo pedirle al cielo
mil disculpas por mis sentimientos.
Me contagio de alegría,
me da motivos la vida
y en mis horas ya nocturnas…
Cavilando, concluyendo que todo ha sido mentiras;
en medio de la razón,
flotando como las espumas
en un río de aguas turbias,
pensando con el corazón
siento que desperdicié mi vida.
¡Cómo haré para dejar de correr!
para dejar de soñar con un mundo de recuerdos,
para ya no sentir que de pena se alimentará mi cuerpo,
para no sentir que he robado tiempo a mi tiempo,
para escribir lo que estoy sintiendo.
Quisiera pedir perdón, si he malgastado mi aliento
con tanto correr y correr inventando sentimientos.
Prudencia Arenas
Coral
¡Correr y correr!
como un ladrón huyendo,
como queriendo hurtarle al tiempo
mis momentos en desespero.
Y me siento fatigada
para escribir mis lamentos,
y ya no quiero recordar
lo que me hicieron tus besos,
y despierto a mi razón
queriendo pedirle al cielo
mil disculpas por mis sentimientos.
Me contagio de alegría,
me da motivos la vida
y en mis horas ya nocturnas…
Cavilando, concluyendo que todo ha sido mentiras;
en medio de la razón,
flotando como las espumas
en un río de aguas turbias,
pensando con el corazón
siento que desperdicié mi vida.
¡Cómo haré para dejar de correr!
para dejar de soñar con un mundo de recuerdos,
para ya no sentir que de pena se alimentará mi cuerpo,
para no sentir que he robado tiempo a mi tiempo,
para escribir lo que estoy sintiendo.
Quisiera pedir perdón, si he malgastado mi aliento
con tanto correr y correr inventando sentimientos.
Prudencia Arenas
Coral
Última edición: