¡y mira que triste pena!

LOLA PEREZ

Poeta veterano en el portal
ninos3.jpg


Tengo una pena en el alma
que me inunda el corazón,
no sabes bien la tristeza
que he experimentado yo,
la de ver llorar a un niño
“cuanto a penas diez añitos”
que no llora por hambe
ni por carencia de amor,
solo llora por la pena
que a su almita llego.
De niño, desde muy chico
su abuelo bien le mimo,
le llevaba a todas partes
y a veces lo malcrió,
cosas de abuelos “digo yo”.
Pero la vida nos cambia
y nos deja lo peor
“violento se volvió”
y es que mira tu por donde,
hubo una separación,
pues la abuela,
ya nada más aguanto,
y desde entonces el niño
al abuelo, casi ni vio,
no por nada, no señor,
nadie se lo prohibió,
A pesar de la violencia,
que con su abuela ejerció.
El otro día en la calle
el niño se lo encontró,
y mira que triste pena,
de la mano, lo llevaba yo,
se quedo paralizado, freno,
y corriendo, fue corriendo
y a su abuelo abrazo,
después estuvo llorando,
llorando sin compasión,
y yo allí estaba,
presenciando
la escena,
con emoción,
pues yo también
mucho le quise,
hasta que me amenazo.


[musica]http://www.classicalguitarmidi.com/subivic/Garoto_Naqueles_Velhos_Tempos.mid[/musica]​
 
Última edición:
vaya historia tan triste Lola.
más que un poema parece un culebrón.
Y vaya con la abuela que individua.
Me pones la gallina de carne con estas historias.

Un besazo
cr
 
Que tristeza nos deja con esta historia , los tiempos que corren y al inocencia de ese pobre niño hay dulzura y tristeza m, bien trazadazos.
Un gusto pasar por tus letras Lola , saludos y estrellas , nos vemos.
 



Tengo una pena en el alma
que me inunda el corazón,
no sabes bien la tristeza
que he experimentado yo,
la de ver llorar a un niño
“cuanto a penas diez añitos”
que no llora por hambe
ni por carencia de amor,
solo llora por la pena
que a su almita llego.
De niño, desde muy chico
su abuelo bien le mimo,
le llevaba a todas partes
y a veces lo malcrió,
cosas de abuelos “digo yo”.
Pero la vida nos cambia
y nos deja lo peor
“violento se volvió”
y es que mira tu por donde,
hubo una separación,
pues la abuela,
ya nada más aguanto,
y desde entonces el niño
al abuelo, casi ni vio,
no por nada, no señor,
nadie se lo prohibió,
A pesar de la violencia,
que con su abuela ejerció.
El otro día en la calle
el niño se lo encontró,
y mira que triste pena,
de la mano, lo llevaba yo,
se quedo paralizado, freno,
y corriendo, fue corriendo
y a su abuelo abrazo,
después estuvo llorando,
llorando sin compasión,
y yo allí estaba,
presenciando
la escena,
con emoción,
pues yo también
mucho le quise,
hasta que me amenazo.

[MUSICA]http://www.classicalguitarmidi.com/subivic/Garoto_Naqueles_Velhos_Tempos.mid[/MUSICA]

Triste pero bello
un beso, Lola
un beso
Rosario
 
Vaya, Lola, qué tristeza de situación. Nos das dos en uno: la violencia de sexo y el amor infantil extrañado. Las rupturas familiares a veces tienen consecuencias inesperadas en los tiernos infantes, sobre todo al tocar el apego. El problema es que esas rupturas a veces son inevitables.
Besos desde mi mar.
 
Vaya, Lola, qué tristeza de situación. Nos das dos en uno: la violencia de sexo y el amor infantil extrañado. Las rupturas familiares a veces tienen consecuencias inesperadas en los tiernos infantes, sobre todo al tocar el apego. El problema es que esas rupturas a veces son inevitables.
Besos desde mi mar.


Gracias mi querido Pedro,a veces la vida trae cosas que se tienen que sobrellevar,pero los infantes como tu bien dices, estan por encima de todo,todo el amor que se les de es poco.
Besos y un calido abrazo.
 
Tengo una pena en el alma
que me inunda el corazón,
no sabes bien la tristeza
que he experimentado yo,
la de ver llorar a un niño
“cuanto a penas diez añitos”
que no llora por hambe
ni por carencia de amor,
solo llora por la pena
que a su almita llego.
De niño, desde muy chico
su abuelo bien le mimo,
le llevaba a todas partes
y a veces lo malcrió,
cosas de abuelos “digo yo”.
Pero la vida nos cambia
y nos deja lo peor
“violento se volvió”
y es que mira tu por donde,
hubo una separación,
pues la abuela,
ya nada más aguanto,
y desde entonces el niño
al abuelo, casi ni vio,
no por nada, no señor,
nadie se lo prohibió,
A pesar de la violencia,
que con su abuela ejerció.
El otro día en la calle
el niño se lo encontró,
y mira que triste pena,
de la mano, lo llevaba yo,
se quedo paralizado, freno,
y corriendo, fue corriendo
y a su abuelo abrazo,
después estuvo llorando,
llorando sin compasión,
y yo allí estaba,
presenciando
la escena,
con emoción,
pues yo también
mucho le quise,
hasta que me amenazo.



[musica]http://www.classicalguitarmidi.com/subivic/Garoto_Naqueles_Velhos_Tempos.mid[/musica]​



Triste es la pena que emana de tu poema amiga Lola.
Ese niño que quiere al abuelo,pero que se al que la violencia ha cambiado de cararter..me llena de congoja tu poema Lola ...felicitaciones por tan bella obra..un beso con todo mi cariño .
 
Imagínate mi querida Lola como me he quedado con tan tierno y, al mismo tiempo, tan cruel episodio, pues yo soy abuelo y ya sabes como queremos los abuelos a los nietos y ellos a nosotros. Si me ocurriese eso a mí, antes me muero... Me encantó el poema por la parte tan humana que es la del amor de un niño y para un niño, aunque en medio haya esa parte tan trágica y triste como es la violencia de género, pero los niños no tienen culpa. Me ha emocionado y te felicito por dejar este poema que sirve para reflexionar. Te dejo mis estrellas y un cariñoso beso.
 

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