jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Planté el pequeño árbol de mis ilusiones
en un rincón del jardín y todos
los días lo riego en la mañana y
a la tenue luz malva del atardecer
pero mi árbol no crece
no crece
no crece, lo miro
desde la ventana de mi cuarto
no crecer, día y noche
no crecer, tal vez sea
porque la única ilusión que tengo
es que crezca lo suficientemente
alto y recio como para pasar
una cuerda por su rama
más alta y poder
por fin
ahorcarme
en un rincón del jardín y todos
los días lo riego en la mañana y
a la tenue luz malva del atardecer
pero mi árbol no crece
no crece
no crece, lo miro
desde la ventana de mi cuarto
no crecer, día y noche
no crecer, tal vez sea
porque la única ilusión que tengo
es que crezca lo suficientemente
alto y recio como para pasar
una cuerda por su rama
más alta y poder
por fin
ahorcarme