_SEBASTIEN_
Poeta fiel al portal
Caen los pétalos marchitos...
en tu cuerpo de nácar.
Y pintas la inmensidad con los ojos...
el grito de tus labios necesito.
Muerto en la fría oscuridad...
me marques con amor suplico,
se gastan mis segundos en vagar.
Acógeme en tus brazos solicito,
con fervor, pues la eternidad
se cierne en mí como dardo maldito,
que me condena cada noche a pecar,
a matar al que halle en mi camino,
para luego llorar... sollozar a gritos...
con lágrimas y puños cerrados blasfemar,
con mi pluma empañar los cielos benditos...
Acógeme en tus brazos, repito, quiero por una
noche vencer la soledad.
II
La luz se marcha lejos
de los cielos llenos
de lágrimas volátiles,
en mi alma se destilan
las voces del corazón.
Se esfuman las esperanzas
con el viento que un adiós
levantó, como el cadente
arrullar de un viento salino,
en un playa desolada bailan
mis recuerdos,
sobre las tumbas de mis deseos.
En un vientre de piedra yace mi
corazón triste y putrefacto,
mi alma se ha fugado al
espacio infinitamente oscuro...
allí se complace en observar
la coraza que cubre mis huesos.
Quedaros cosas bellas en el sótano
del pasado, descansa al frescor
de tu tumba, corazón mío, de tu cielo
satinado jamas vuelvas amor mío...
yo no estoy vivo, solo estoy por el mal animado...
acogedme por tanto, que muero de frío,
a pesar que el tiempo de sentir a pasado.
To Lor... Sebastien Nocturne.
en tu cuerpo de nácar.
Y pintas la inmensidad con los ojos...
el grito de tus labios necesito.
Muerto en la fría oscuridad...
me marques con amor suplico,
se gastan mis segundos en vagar.
Acógeme en tus brazos solicito,
con fervor, pues la eternidad
se cierne en mí como dardo maldito,
que me condena cada noche a pecar,
a matar al que halle en mi camino,
para luego llorar... sollozar a gritos...
con lágrimas y puños cerrados blasfemar,
con mi pluma empañar los cielos benditos...
Acógeme en tus brazos, repito, quiero por una
noche vencer la soledad.
II
La luz se marcha lejos
de los cielos llenos
de lágrimas volátiles,
en mi alma se destilan
las voces del corazón.
Se esfuman las esperanzas
con el viento que un adiós
levantó, como el cadente
arrullar de un viento salino,
en un playa desolada bailan
mis recuerdos,
sobre las tumbas de mis deseos.
En un vientre de piedra yace mi
corazón triste y putrefacto,
mi alma se ha fugado al
espacio infinitamente oscuro...
allí se complace en observar
la coraza que cubre mis huesos.
Quedaros cosas bellas en el sótano
del pasado, descansa al frescor
de tu tumba, corazón mío, de tu cielo
satinado jamas vuelvas amor mío...
yo no estoy vivo, solo estoy por el mal animado...
acogedme por tanto, que muero de frío,
a pesar que el tiempo de sentir a pasado.
To Lor... Sebastien Nocturne.
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