jorgebelleret
Poeta fiel al portal
ESO QUE NO QUISE DARTE
No eras la persona, no era el lugar,
sólo había un silencio incómodo
que no se cansaba de gritar entre los dos.
Aquel desfile de colores y perfumes ante mí
era tan irritante, como el deseo muerto
que no podía ser revivido entre mis manos.
Necesitabas tanto de eso que no quise darte,
que la urgencia se hizo humedad en tus ojos,
buscando aquella señal que nunca llegaría.
A veces me pregunto de qué va esta búsqueda,
sin mapas, ni nortes, ni caminos con estrellas
Si llegaremos a algún maldito último lugar.
Mientras tanto, me refugiaré en mi guarida,
a esperar que seque esta fuerte lluvia
que alguien dejó atormentando mi cabeza.
Puede haber un mañana, pero mañana no es hoy,
y hoy es sólo el fracaso acumulado hasta ayer,
pesado y estéril, que no sirve para construir nada.
No eras la persona, no era el lugar,
sólo había un silencio incómodo
que no se cansaba de gritar entre los dos.
Aquel desfile de colores y perfumes ante mí
era tan irritante, como el deseo muerto
que no podía ser revivido entre mis manos.
Necesitabas tanto de eso que no quise darte,
que la urgencia se hizo humedad en tus ojos,
buscando aquella señal que nunca llegaría.
A veces me pregunto de qué va esta búsqueda,
sin mapas, ni nortes, ni caminos con estrellas
Si llegaremos a algún maldito último lugar.
Mientras tanto, me refugiaré en mi guarida,
a esperar que seque esta fuerte lluvia
que alguien dejó atormentando mi cabeza.
Puede haber un mañana, pero mañana no es hoy,
y hoy es sólo el fracaso acumulado hasta ayer,
pesado y estéril, que no sirve para construir nada.