Yace en el escrutinio
una sátira anécdota que se opaca,
agonizante y retorcida de aluminio
cubierta con roja y capa.
Adosado el sentimiento
a ese vago remordimiento;
sutil y despiadado centinela
de mis negras noches en vela.
Acosándome a todo caminar,
en que el desvío de mis miradas
siempre te ha de encontrar.
Crueles trofeos y aras
en cada intencionado estar.
a tu puerta he de tocar
Encadenado de la vida,
inútil y atrevida,
me quiero liberar con la desdicha,
con tu voz de obra prohibida.
Y ahora me retuerzo
sin llanto y sin esfuerzo,
en aquellos pequeños rincones
de ruegos y sensaciones.
En el Limbo de mis ideas
aquellas utopías en las praderas,
a cual pertenecer si me lo ordenas
en la visión profética de tus calderas.
.. sin silencio andante, cabizbajo y de lado
tugurios a voz alzada proclaman el dolor,
con señales pobres y ropas feas,
con ánimos y perdición.
Ya no importa la sustancia.
Mi envoltorio se ha caído;
en velorio tan canalla
hacia la esfera de inmundicias atraído;
culpas tentaciones o envidias
que divinas en la rutina se exhibían.
Solo pido al tiempo que me lleve
entre sus olas más agudas ,
pido al viento que me azote
con sus horas más absurdas .
inspírame inspiración cosechada,
de fe menos inútil que obcecada
que ya he dejado de existir,
y entre hoy y mañana he de morir
Santísima Muerte VI /03/2009
Relatos de Inframundo
una sátira anécdota que se opaca,
agonizante y retorcida de aluminio
cubierta con roja y capa.
Adosado el sentimiento
a ese vago remordimiento;
sutil y despiadado centinela
de mis negras noches en vela.
Acosándome a todo caminar,
en que el desvío de mis miradas
siempre te ha de encontrar.
Crueles trofeos y aras
en cada intencionado estar.
a tu puerta he de tocar
Encadenado de la vida,
inútil y atrevida,
me quiero liberar con la desdicha,
con tu voz de obra prohibida.
Y ahora me retuerzo
sin llanto y sin esfuerzo,
en aquellos pequeños rincones
de ruegos y sensaciones.
En el Limbo de mis ideas
aquellas utopías en las praderas,
a cual pertenecer si me lo ordenas
en la visión profética de tus calderas.
.. sin silencio andante, cabizbajo y de lado
tugurios a voz alzada proclaman el dolor,
con señales pobres y ropas feas,
con ánimos y perdición.
Ya no importa la sustancia.
Mi envoltorio se ha caído;
en velorio tan canalla
hacia la esfera de inmundicias atraído;
culpas tentaciones o envidias
que divinas en la rutina se exhibían.
Solo pido al tiempo que me lleve
entre sus olas más agudas ,
pido al viento que me azote
con sus horas más absurdas .
inspírame inspiración cosechada,
de fe menos inútil que obcecada
que ya he dejado de existir,
y entre hoy y mañana he de morir
Santísima Muerte VI /03/2009
Relatos de Inframundo
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