Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
De alguna forma Yo, como Tú,
sin quererlo yo; y talvez, sin quererlo tú:
somos comparsas de la tragicomedia eterna.
Yo suelo lanzar gritos al que pisa,
al que holla con sus pasos de hierro polvoreado,
las tierras de los pastos y los huertos.
Tú sueles ser callado, silencioso.
Mares viven de rabias tus entrañas
no eres el que te manda,
sólo eres: uno más de los hombres bajo el pozo.
Yo suelo ser mirador en la colina
desde donde, lejano, atisbo los aviones,
lo misiles, las armadas...
desde dónde se miran y comprenden intenciones.
Tú eres huella sin patria,
porque patria sólo tienen los señores.
Nosotros somos pueblos:
mil pisadas sobre estepas donde pastan las naciones.
Tú y Yo.
Como las caras de moneda
o lados de las fronteras
donde la tierra es la misma:
polvo, hierro y hierba.
Yo te maldigo a ti por ser el rostro de El Imperio.
Tú me matas, me torturas, me conquistas...,
por el vano color de una bandera.
Pueblo y pueblo
Polvo y polvo.
¿Y dónde están los botines por los que te lanzan a la guerra?
Ni en tus bolsas.
Ni en las mías.
Somos feudos.
La riqueza es el botín de los señores.
De alguna forma yo, como tú.
Sin quererlo yo, y sin quererlo tú,
somos comparsas de la tragicomedia eterna.
De ese algo que nos consume la vida sin ser nuestro
y que nos acerca a la muerte para beneficio de otro.
Yo y Tú
Lo único que tenemos en común es que ambos somos pueblo.
Yo he aprendido bien la lección, ¿mas..., de qué sirve?
Si sólo soy El Pueblo.
Tú, quizá también has aprendido la lección
mas de qué sirve..., ¿acaso el hambre se alimenta de razones?
Somos pueblo..., tan sólo somos pueblo.
sin quererlo yo; y talvez, sin quererlo tú:
somos comparsas de la tragicomedia eterna.
Yo suelo lanzar gritos al que pisa,
al que holla con sus pasos de hierro polvoreado,
las tierras de los pastos y los huertos.
Tú sueles ser callado, silencioso.
Mares viven de rabias tus entrañas
no eres el que te manda,
sólo eres: uno más de los hombres bajo el pozo.
Yo suelo ser mirador en la colina
desde donde, lejano, atisbo los aviones,
lo misiles, las armadas...
desde dónde se miran y comprenden intenciones.
Tú eres huella sin patria,
porque patria sólo tienen los señores.
Nosotros somos pueblos:
mil pisadas sobre estepas donde pastan las naciones.
Tú y Yo.
Como las caras de moneda
o lados de las fronteras
donde la tierra es la misma:
polvo, hierro y hierba.
Yo te maldigo a ti por ser el rostro de El Imperio.
Tú me matas, me torturas, me conquistas...,
por el vano color de una bandera.
Pueblo y pueblo
Polvo y polvo.
¿Y dónde están los botines por los que te lanzan a la guerra?
Ni en tus bolsas.
Ni en las mías.
Somos feudos.
La riqueza es el botín de los señores.
De alguna forma yo, como tú.
Sin quererlo yo, y sin quererlo tú,
somos comparsas de la tragicomedia eterna.
De ese algo que nos consume la vida sin ser nuestro
y que nos acerca a la muerte para beneficio de otro.
Yo y Tú
Lo único que tenemos en común es que ambos somos pueblo.
Yo he aprendido bien la lección, ¿mas..., de qué sirve?
Si sólo soy El Pueblo.
Tú, quizá también has aprendido la lección
mas de qué sirve..., ¿acaso el hambre se alimenta de razones?
Somos pueblo..., tan sólo somos pueblo.
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