rowin
Poeta asiduo al portal
Tras el cristal resbala una mirada tenue
donde se afilan lápices repletos de amor,
y de frente, sin estar muy lejos
revolotean unas alas de plomo
dulce es volar, pero más dulce
es el agrio porvenir del amor, que
sin ni siquiera llamar a la puerta
se desenfrena por la venas.
¿Quien lo para?
¿Quien lo ahuyenta?
Dulce amor apostando soledad pasajera
dulce dolor apaciguado en el alma.
No llores, no te lamentes, no te canses
la cuna no siempre queda deshecha
tan solo queda mal hecha a la espera
de uñas dormidas rascando felicidad.
No siempre en el abismo se tropiezan
penas, llantos o lamentos, también,
recaen versos, besos y verbos amados
que aun sin tocar fondo se lamentan
de pasados, presentes o futuros inciertos.
Pero que dulces son los nidos donde
sin decir palabra, duermen mis versos.
donde se afilan lápices repletos de amor,
y de frente, sin estar muy lejos
revolotean unas alas de plomo
dulce es volar, pero más dulce
es el agrio porvenir del amor, que
sin ni siquiera llamar a la puerta
se desenfrena por la venas.
¿Quien lo para?
¿Quien lo ahuyenta?
Dulce amor apostando soledad pasajera
dulce dolor apaciguado en el alma.
No llores, no te lamentes, no te canses
la cuna no siempre queda deshecha
tan solo queda mal hecha a la espera
de uñas dormidas rascando felicidad.
No siempre en el abismo se tropiezan
penas, llantos o lamentos, también,
recaen versos, besos y verbos amados
que aun sin tocar fondo se lamentan
de pasados, presentes o futuros inciertos.
Pero que dulces son los nidos donde
sin decir palabra, duermen mis versos.