cesar salamanca rodriguez
Poeta asiduo al portal
Donde se abrazan mar y arena, donde se besan,
ahí escribí tu nombre cuando se alejó la espuma,
te rehice entre corales y conchas solitarias.
No recuerdo ver más bello cielo,
que el que se fundió con el mar allá en el horizonte,
recordar tus lindos ojos, tu sonrisa,
y el va y ven de las palmeras,
simuló tu pelo mecerse entre el viento cálido.
Y a lo lejos, el vuelo apacible de un par de gaviotas
dibujaron tus labios, con las nubes.
Yo regresé entonces a la playa,
y una ola se comió tu nombre grabado en la arena
y yo bebí el agua salada, para que permaneciera entre mi alma,
entre mi ser, por siempre.