¡Ay, dolor!,
cuan angustiosa pena siento,
ante tu falta de compasión.
Déjame sentirme morir,
pues la lástima,
no me permite vivir.
Ya suenan las campanas,
y aun siento el frío de tus manos,
atravesándome el alma.
No quiero más casa,
que un pino;
ni más flores, que lirios;
Ni más llanto que,el de la zumaya;
cuando se vaya el estío
.
Ay, por qué no me llevaron.
Por qué si estaba muerto,
mis raíces no arrancaron.
La tierra poco me sabe,
Del sustrato
No cojo sustento.
Que duro sentirme en otra parte,
que duro no tener allí mi asiento.
cuan angustiosa pena siento,
ante tu falta de compasión.
Déjame sentirme morir,
pues la lástima,
no me permite vivir.
Ya suenan las campanas,
y aun siento el frío de tus manos,
atravesándome el alma.
No quiero más casa,
que un pino;
ni más flores, que lirios;
Ni más llanto que,el de la zumaya;
cuando se vaya el estío
.
Ay, por qué no me llevaron.
Por qué si estaba muerto,
mis raíces no arrancaron.
La tierra poco me sabe,
Del sustrato
No cojo sustento.
Que duro sentirme en otra parte,
que duro no tener allí mi asiento.