Anais_nin
Poeta recién llegado
ANONIMATO
Veo su rostro
y el tiempo
me sostiene de las manos.
Sus infantes ojos
y la sonrisa confundida de sus labios
se me abalanzan
y me recorren
dulcemente, me enternecen.
No sé si dejarlo quieto
o acurrucar su soledad entre mis labios.
No sé si recordar
u olvidar.
No lo sé.
Entre las sombras una vez
sus labios me besaron.
En el silencio un día
sus ojos recorrieron mis cabellos.
Con el descaro de la noche,
mis piernas le escondieron temeroso.
Y esta noche,
no sé no sé...
Palabras derramadas
durante tanto tiempo
sueños tejidos con inocencia.
Vehemente realidad.
¿Castigo?
¿Furia?
Pequeños trozos de vida
caen húmedos de nuestros ojos.
Reveladores suspiros.
Atormentados secretos
Cruzo la puerta entreabierta
con los ojos vendados
y sólo una música me guía hasta la sala.
De pronto,
su aliento gastado
resbala por mi cuello
recorriendo cada rincón.
Una vez más veo su rostro,
y su aspecto me congela.
Sostenido el aliento
pierdo el equilibrio y le beso.
Su sonrisa confundida me mira,
apartando la duda de mis labios.
Una mano en el estómago.
El brillo de la inocencia.
Los ojos vendados.
El anonimato.
¿Un último brindis?
¿Por qué no,
si entre las sombras una vez
sus labios me besaron ?
Veo su rostro
y el tiempo
me sostiene de las manos.
Sus infantes ojos
y la sonrisa confundida de sus labios
se me abalanzan
y me recorren
dulcemente, me enternecen.
No sé si dejarlo quieto
o acurrucar su soledad entre mis labios.
No sé si recordar
u olvidar.
No lo sé.
Entre las sombras una vez
sus labios me besaron.
En el silencio un día
sus ojos recorrieron mis cabellos.
Con el descaro de la noche,
mis piernas le escondieron temeroso.
Y esta noche,
no sé no sé...
Palabras derramadas
durante tanto tiempo
sueños tejidos con inocencia.
Vehemente realidad.
¿Castigo?
¿Furia?
Pequeños trozos de vida
caen húmedos de nuestros ojos.
Reveladores suspiros.
Atormentados secretos
Cruzo la puerta entreabierta
con los ojos vendados
y sólo una música me guía hasta la sala.
De pronto,
su aliento gastado
resbala por mi cuello
recorriendo cada rincón.
Una vez más veo su rostro,
y su aspecto me congela.
Sostenido el aliento
pierdo el equilibrio y le beso.
Su sonrisa confundida me mira,
apartando la duda de mis labios.
Una mano en el estómago.
El brillo de la inocencia.
Los ojos vendados.
El anonimato.
¿Un último brindis?
¿Por qué no,
si entre las sombras una vez
sus labios me besaron ?
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