una lágrima
Poeta adicto al portal
Y así las luces se apagaron,
desfallecientes de brillo.
Mil sueños se gastaron,
cual mínimo desperdicio.
Se fueron los anhelos,
caducados de amistad.
No sabía del vencimiento,
que sin duda tú le das.
caducados de amistad.
No sabía del vencimiento,
que sin duda tú le das.
Que será de aquella torre,
sin el mágico esplendor.
Hoy a los tiempos que corren,
sólo puedo dejar aquí mi voz.
sin el mágico esplendor.
Hoy a los tiempos que corren,
sólo puedo dejar aquí mi voz.
Y creer que nunca lo fue,
sentir que nunca empezó.
Y hoy lo que fue de una vez
París agonizó.
Murió París en tu silencio
...
Natys Ruths

::