legendario
Poeta que considera el portal su segunda casa
Para ti,
paño de terciopelo,
entre nubes borrón de mis recuerdos;
para ti,
espejo de las horas
donde me acurruco a esperar al tiempo;
para ti,
almíbar de mis sueños,
ocaso dulce donde el pulso es trémulo;
para ti,
acantilado grato,
cuna y trono del impetuoso Eros.
Son de mí,
tus risas y miradas;
son de mí,
tus retozones pechos;
son de mí,
tus fuentes y tus ríos;
son de mí,
tus rítmicos arpegios.
Quiero hundirme
en tu cuerpo mar adentro
y explorar
hasta el fondo tus avernos;
degustar
de tus mieles infinitas
y quemarme
contigo en ese fuego
::
