ave fenix 01
Poeta recién llegado
Fue la silueta de cuerpo a contra luz
La que me dejo prendido de tu aroma, de el sentimiento,
Fue la suave caricia del rocío en tu cama,
Fue mi notoria desnutrición amorosa,
Quizás fue la solitaria charla conmigo mismo,
O la cruel soledad que asesinaba mi ánimo,
Pudo ser cualquier cosa, pudo ser el deseo de una utopía,
Pudo ser el destino jugando al amor,
Pudo ser suerte, tal vez pudo ser dios,
Pudieron ser todas estas cosas, o pudo no ser ninguna,
Al final, cualquiera que aya sido la razón
El echo es que me encuentro inmerso en los mares de ti,
Gustosamente perdido en un laberinto del cual no quiero salir,
Me encuentro nombrando lo innombrable, buscando lo que no esta oculto,
Me encuentro rogándole a la eternidad que no termine,
Me encuentro en un hermoso dilema, un predicamento sin solución
Y es que ¿para que quiero una polución?, si basta con mirar tus ojos
Que destrozan el orgullo para darme cuenta de que ya no hay solución,
Y si acaso la hay, la prefiero desechar.
Pues me encuentro muriendo amor, amor muriendo de ti,
Viviendo de tu aire,
Me encuentro en el lugar más insólito dentro de mí ser,
Buscando una señal que me hable de ti,
Una pista, una huella, un indicio, algo que me recuerde el lugar donde te encontré,
Me encuentro amándote a más no poder,
Me encuentro sujeto a tu palabra, esclavo de tus caprichos, adorándote a tus pies
Besando tu alma, acariciando tu ser,
Me encuentro en el extremo más grande de la felicidad,
Feliz de que el mundo no comprenda, feliz de que nadie lo logre entender
Feliz de que me crean un desdichado,
Siendo yo el más afortunado ser,
Feliz de tenerte,
Feliz simplemente feliz.
La que me dejo prendido de tu aroma, de el sentimiento,
Fue la suave caricia del rocío en tu cama,
Fue mi notoria desnutrición amorosa,
Quizás fue la solitaria charla conmigo mismo,
O la cruel soledad que asesinaba mi ánimo,
Pudo ser cualquier cosa, pudo ser el deseo de una utopía,
Pudo ser el destino jugando al amor,
Pudo ser suerte, tal vez pudo ser dios,
Pudieron ser todas estas cosas, o pudo no ser ninguna,
Al final, cualquiera que aya sido la razón
El echo es que me encuentro inmerso en los mares de ti,
Gustosamente perdido en un laberinto del cual no quiero salir,
Me encuentro nombrando lo innombrable, buscando lo que no esta oculto,
Me encuentro rogándole a la eternidad que no termine,
Me encuentro en un hermoso dilema, un predicamento sin solución
Y es que ¿para que quiero una polución?, si basta con mirar tus ojos
Que destrozan el orgullo para darme cuenta de que ya no hay solución,
Y si acaso la hay, la prefiero desechar.
Pues me encuentro muriendo amor, amor muriendo de ti,
Viviendo de tu aire,
Me encuentro en el lugar más insólito dentro de mí ser,
Buscando una señal que me hable de ti,
Una pista, una huella, un indicio, algo que me recuerde el lugar donde te encontré,
Me encuentro amándote a más no poder,
Me encuentro sujeto a tu palabra, esclavo de tus caprichos, adorándote a tus pies
Besando tu alma, acariciando tu ser,
Me encuentro en el extremo más grande de la felicidad,
Feliz de que el mundo no comprenda, feliz de que nadie lo logre entender
Feliz de que me crean un desdichado,
Siendo yo el más afortunado ser,
Feliz de tenerte,
Feliz simplemente feliz.