Claudio Ruiz
Poeta recién llegado
Cuanto te extraño
a la orilla de este río espeso
de nostalgia y silencio
si lagrimea hasta el viento.
Y a veces escapo y a veces quiero
volver a este puerto
refugio de fantasmas
que me reviven todo aquello:
Nos ahogábamos en eternos besos
descendíamos quitándonos el aliento.
Abandonados a la relatividad del tiempo
nos abrazábamos sin desear lo más bello.
Y sumergidos en la inconciencia del exceso
terminábamos agitados; ¡muertos!
con las marcas de tus dedos en mi cuerpo
y la de mis labios buscando aire en tu cuello.
a la orilla de este río espeso
de nostalgia y silencio
si lagrimea hasta el viento.
Y a veces escapo y a veces quiero
volver a este puerto
refugio de fantasmas
que me reviven todo aquello:
Nos ahogábamos en eternos besos
descendíamos quitándonos el aliento.
Abandonados a la relatividad del tiempo
nos abrazábamos sin desear lo más bello.
Y sumergidos en la inconciencia del exceso
terminábamos agitados; ¡muertos!
con las marcas de tus dedos en mi cuerpo
y la de mis labios buscando aire en tu cuello.