Desde aquel día,
recuerdo la lluvia de rocío,
paseando por las marismas,
y yo quiero que vengas conmigo.
Una vez más, me invitas a que asista,
voy a tu encuentro,
sabiendo que me necesitas,
porque ya sabes, que yo te quiero.
Necesito decirte que te amo,
que te cuidaré,
aunque pasen los años,
también estando viejo y cansado.
Y tus besos que me dan sosiego,
te abrazo fuerte,
y no me detengo,
al son de recibir tus besos.
De emocionarnos,
también desde el anochecer hasta el amanecer,
cuando nos amamos y terminamos cansados,
de hacer el amor hasta saciar la sed.
Desde aquel día,
ya no puedo estar sin ti,
escribiré poesía,
sino prefiero morir...
recuerdo la lluvia de rocío,
paseando por las marismas,
y yo quiero que vengas conmigo.
Una vez más, me invitas a que asista,
voy a tu encuentro,
sabiendo que me necesitas,
porque ya sabes, que yo te quiero.
Necesito decirte que te amo,
que te cuidaré,
aunque pasen los años,
también estando viejo y cansado.
Y tus besos que me dan sosiego,
te abrazo fuerte,
y no me detengo,
al son de recibir tus besos.
De emocionarnos,
también desde el anochecer hasta el amanecer,
cuando nos amamos y terminamos cansados,
de hacer el amor hasta saciar la sed.
Desde aquel día,
ya no puedo estar sin ti,
escribiré poesía,
sino prefiero morir...
::