A tu lado, descubrí el amor,
me enseñaste,
que para amar No importa la edad,
que la ilusión es posible
y la distancia une,
Sin tocarte
sentí tus besos de amante.
En la piel recién nacida,
la vida, bullendo,
con esperanza reverdecida,
cubrió el campo yermo,
y la primavera, casi olvidada,
perdida en el sueño del tiempo,
germinó al amparo de la caricia,
En tus manos fui cera,
y moldeaste ardientes figuras,
de pasiones postreras
brotaban manantiales
allí donde solo hubo eriales,
y volé, liviana, en las praderas.
me enseñaste,
que para amar No importa la edad,
que la ilusión es posible
y la distancia une,
Sin tocarte
sentí tus besos de amante.
En la piel recién nacida,
la vida, bullendo,
con esperanza reverdecida,
cubrió el campo yermo,
y la primavera, casi olvidada,
perdida en el sueño del tiempo,
germinó al amparo de la caricia,
En tus manos fui cera,
y moldeaste ardientes figuras,
de pasiones postreras
brotaban manantiales
allí donde solo hubo eriales,
y volé, liviana, en las praderas.
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