***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Azul migratorio.
Azul; matices del cielo de mayo,
lluvia de este eterno y maldito verano;
lluvia de mis ojos, de mis labios y yo.
Mitológico color que a la melancolía adivinó.
Soplo de vientos del norte hacia el sureste,
qué te puedo preguntar si eres tan voluble
cómo para darme una patada persistente
y curarme con un beso que la memoria nuble.
Azul claro, azul marino, azul oscuro.
Azul rey ya no más, azul profundo.
Azul, ojos del antídoto y del conjuro;
azul tú entre mi corazón moribundo.
Eres viento, y a veces eres espíritu de mar,
como cambias de sentido cambias de intensidad;
eres llama y a veces también un frio polar,
como cambias de melancolía, cambias de felicidad.
Azul mi alma pones pues no te entiendo ahora,
mis ojos se nublan y mi mente se queda estática;
amor, no entiendo ya esa palabra, no sabe a mora;
amor, ahora te mueves y no hacia mi vida mística.
Azul; matices del cielo de mayo,
lluvia de este eterno y maldito verano;
lluvia de mis ojos, de mis labios y yo.
Mitológico color que a la melancolía adivinó.
Soplo de vientos del norte hacia el sureste,
qué te puedo preguntar si eres tan voluble
cómo para darme una patada persistente
y curarme con un beso que la memoria nuble.
Azul claro, azul marino, azul oscuro.
Azul rey ya no más, azul profundo.
Azul, ojos del antídoto y del conjuro;
azul tú entre mi corazón moribundo.
Eres viento, y a veces eres espíritu de mar,
como cambias de sentido cambias de intensidad;
eres llama y a veces también un frio polar,
como cambias de melancolía, cambias de felicidad.
Azul mi alma pones pues no te entiendo ahora,
mis ojos se nublan y mi mente se queda estática;
amor, no entiendo ya esa palabra, no sabe a mora;
amor, ahora te mueves y no hacia mi vida mística.
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