Rolando Kindelan Nuñez
Poeta fiel al portal
Un momento de la vida,
un instante, un simple intento,
todo ocurrió en un segundo...
pero en un segundo eterno.
Jamas ví con los mismos ojos
nunca medí con tu regla...
no me eran iguales los días,
y las noches para mí
iguales tampoco eran.
Fue sólo un pasaje hermoso
el que en mi ser se conserva...
aun a ti huelen mis labios,
mis manos aun te palpan...
aunque yo abrace la ausencia
que te sustituye en mi cama:
tu calor y tu fragancia
por más que intento no escapan.
Fue una noche para ti
en mí hay algo que lo sabe...
pero mi cuerpo y mi alma
no consiguen entenderlo:
para ellos no acaba el momento...
para ellos el Sol no sale...
un instante, un simple intento,
todo ocurrió en un segundo...
pero en un segundo eterno.
Jamas ví con los mismos ojos
nunca medí con tu regla...
no me eran iguales los días,
y las noches para mí
iguales tampoco eran.
Fue sólo un pasaje hermoso
el que en mi ser se conserva...
aun a ti huelen mis labios,
mis manos aun te palpan...
aunque yo abrace la ausencia
que te sustituye en mi cama:
tu calor y tu fragancia
por más que intento no escapan.
Fue una noche para ti
en mí hay algo que lo sabe...
pero mi cuerpo y mi alma
no consiguen entenderlo:
para ellos no acaba el momento...
para ellos el Sol no sale...