TAVOAM
Poeta veterano
DIOS TAMBIEN SUSPIRA
Una tarde para plasmar al óleo,
Dios juega con el sol, lo disfraza de nube,
y algún rayo que se escapa ilumina tus pupilas;
yo aquí sentado sin abismos,
con los pies descansando en estos milagros.
De pronto dios se aburre,
guarda el sol tras los cerros,
saca de sus juguetes una luna y mil estrellas;
tus manos juegan a las constelaciones,
yo sonrío tu belleza mientras El me da un guiño.
Esta noche fue inventada para el amor,
como el otoño para las chimeneas,
y si el amor es ciego, pobre,
se pierde lo que yo veo
tus labios consumiendo distancias,
tus latidos derrotando las guerras.
Dios tiene sus astros para reír como niño,
y se divierte cambiando de cielo;
yo te tengo a vos,
voy por el primer botón de tu camisa,
y se dibuja nuestra galaxia en tu aliento.
¡¡Que detengan el tiempo!!
El me oye, lo sabe,
el destino se enamoró de nosotros,
y haciéndose el distraído,
demorará el amanecer
con algún eclipse de su bolsillo.
Una tarde para plasmar al óleo,
Dios juega con el sol, lo disfraza de nube,
y algún rayo que se escapa ilumina tus pupilas;
yo aquí sentado sin abismos,
con los pies descansando en estos milagros.
De pronto dios se aburre,
guarda el sol tras los cerros,
saca de sus juguetes una luna y mil estrellas;
tus manos juegan a las constelaciones,
yo sonrío tu belleza mientras El me da un guiño.
Esta noche fue inventada para el amor,
como el otoño para las chimeneas,
y si el amor es ciego, pobre,
se pierde lo que yo veo
tus labios consumiendo distancias,
tus latidos derrotando las guerras.
Dios tiene sus astros para reír como niño,
y se divierte cambiando de cielo;
yo te tengo a vos,
voy por el primer botón de tu camisa,
y se dibuja nuestra galaxia en tu aliento.
¡¡Que detengan el tiempo!!
El me oye, lo sabe,
el destino se enamoró de nosotros,
y haciéndose el distraído,
demorará el amanecer
con algún eclipse de su bolsillo.
