lore1
Poeta que considera el portal su segunda casa
No sé lo que tienen algunas miradas que fascinan
de una forma que enloquecen.
Te escudriñan y después te ignoran
te ignoran y después se crecen
y cuanto más se envalentonan más te castigan,
y cuanto más enredado en sus redes
mas víctima de ellas deseas ser.
Ignoro donde reside el poder de su seducción,
será debido a su enigma indescifrable
No sé si por verlas en un rostro dulce,
fugitivas, como un resplandor,
en la pupila de unos bellos ojos,
no sé sí será el contorno cálido
a través del reojo de un mirar jocoso,
O tal vez me recuerden a aquel poema romántico
del recordado Bécquer:
Ojos claros y serenos.
En mi alma se esconden miradas y rencores
que a veces se asoman y se quieren escapar.
y yo las domino por que no se cumpla aquello
de ojo por ojo
Hay miradas peregrinas
que añoran un templo donde poder reposar,
testigos errantes y temblorosas
de una vida gastada de tanto mirar.
Algunas deambulan por calles perdidas
donde la vida duele y azota
Y otras se relajan en terrazas más cálidas
de confusos delirios.
De todas ellas, admiro las miradas llenas de brillo
una vez alejadas de las lágrimas.
No hay como las de un niño,
limpias y serenas y sobre todo
porque aprendiendo están a mirar al mundo.