ROBOT SANGRANTE
Poeta recién llegado
Sólo las sábanas limpias
consuelan su seco llanto,
el lugar que esta vacío
ahora chilla y se retuerce
Proyecta la gran ventana
las luces de la mañana,
a ella no le interesa
Alarga el brazo a la mesa,
está demasiado lejos
como el cielo que arde lento,
por los besos impacientes
que han de llegar en tren
Caen las hojas planeando,
midiendo el tiempo en suspiros
Silba el viento un tono triste
que dicta cartas de amor,
letras vanas sin sentido
que hablan de este dolor,
de lo que fue y no será,
del cielo azul y del mar,
de esta blanca habitación
con sus sombras deseosas,
que empañan esos cristales
con esperanzas hermosas
consuelan su seco llanto,
el lugar que esta vacío
ahora chilla y se retuerce
Proyecta la gran ventana
las luces de la mañana,
a ella no le interesa
Alarga el brazo a la mesa,
está demasiado lejos
como el cielo que arde lento,
por los besos impacientes
que han de llegar en tren
Caen las hojas planeando,
midiendo el tiempo en suspiros
Silba el viento un tono triste
que dicta cartas de amor,
letras vanas sin sentido
que hablan de este dolor,
de lo que fue y no será,
del cielo azul y del mar,
de esta blanca habitación
con sus sombras deseosas,
que empañan esos cristales
con esperanzas hermosas