Un beso en blanco

Salvador Pliego

Poeta veterano en el portal
Un beso en blanco


Huele a sol tu boca:
provincia y fécula acendrada,
matiz de pájaro y silbido.


Tiene esa latitud de labio y de sabores,
esa geometría indispensable de carne y vegetales.
Lleva esa voz matutina de arrozales.


Hoy huele a luz tu boca:
va encendida de esperanza,
a la jornada que desgrana,
a la piel de un beso cuando habla.


Hoy huele a vid tu boca:
a una uva roja y de racimo,
al zumo cuando exprime
su fermento encendido,
a esa dulce y embriagante
posesión de lo prohibido.


Hueles a la sombra, a la textura del capricho:
hilada y cayendo, desgajándote en suspiros,
en el torrente indestructible y cristalino.


Llevas el sabor del fresco
prescribiéndose en latidos,
a la menta matutina que enjuaga las encías
y deja la delicia de tallarse con caricias;
a un cepillo, en carda y fino,
que frota y besa haciendo mimos.


Hueles a un silencio por demás introvertido:
a una boca de silencios,
a unos labios de silencios,
a una lengua extraordinaria y de silencios,
a un sollozo y un arrullo de silencios.


Hoy hueles al sabor que me trastoca:
a esa boca que devora,
a esa boca primigenia que extasía,
a esa boca de betún y de ambrosía,
a esa inquietud que embiste y desvaría.


Hoy tienes el sabor de todo:
hueles a tejido, a carne viva,
a la mínima pureza, a la máxima destreza,
al Gibraltar sobre la boca,
a una península distante.


Hoy llevo tu sabor sobre la ropa
y el olor de cumbre y mariposa,
la voz de un siglo en los Andes concebida,
la mítica delicia de un quetzal,
la llama en la altura incomprendida.


Hueles a sol, mujer, hueles a día.
Hueles a cielo y a cabello,
a nupcial beso entretejido,
a un altar de traje arrebolado,
a un beso jamás ya declarado;
a ti misma…
Hueles como el cielo azul y triste.
Hueles a ti…
Y hueles de manera tal
que queriéndote te absorbo.


Hueles al amor, mujer…
a un beso dulce y deletreándose despacio.





Salvador Pliego


[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/Cuando%20el%20Cielo%20Llora.mp3[/musica]
 
Última edición:
Siempre es toda una experiencia sensual leerte y se disfruta demasiado. El genio de tu pluma no se cansa y mereces mil estrellas poeta. Con las imágenes que pare tu pluma, sería buenísimo leerte en un tema gótico o surreal, digo para los que admiramos este tipo de poesía. Te confieso no me atraen mucho los poemas de amor, exceptuando, por supuesto, a Neruda y los grandes, pero leerte es tan delicioso como leer a éstos. Abrazos sinceros
 
Bellisimo siempre quedo enamorada por tus versos.

Honor leerte.
 
Un hermoso poema que letra tras letra nos va llenando de imagenes y sensaciones que nos envuelve y suavemente nos va llevando al proximo verso.
Y un final que para mi fue de una dulzura extrema.
Lo felicito y le mando mis saludos, siempre recordando que usted fue el que comento por primera vez la poesia de mi debut en este portal.
 
Hoy sabe a más tu boca:
A manos que descalzan por la ruta enardecida
a frenesí de abrojos retozándose en los mares
sembradío de anhelo destilando riscos
a trincheras descubiertas.

Sabes a luna de Siberia,
a alhelíes que desgranan su color como tu boca

Hueles, a despuntar de mañanas coronadas de rocío
a litoral de maderas, a hechizo de luna llena
…sabes a entrega,
a pasión de siega y siembra
de tu paso y de tu siembra
ave de amarras y renuncias, sabes a cielo
cielo y tierra
beso azul…beso, donde se navega...!
 
con cuantas letras bellas esta formado este poema,
exelente Sr..

Saludos Dios te bendiga.
 
Mis mas cordial saludo para usted, perfecto clima entre la música y las palabra, que puedo decir me encanto. Infinitas gracias por su obra
 
UFFFFF,SALVADOR!! este poema es mi ultimo deseo si esta noche me muero!!!!, que BELLEZA de versos, mi querido poeta, dime dime cual es tu receta?? es que los angeles hablan a tu oído o las hadas duermen contigo???? no lo digas, sigue escribiendo asi poeta hasta que muera!!!!! BESOSSSSSSSSSSSS Y ESTRELLAS PARA TUS VERSOS que digo, el universo entero para ellos. abrazos y FELICITACIONES querido Salvador!!
 
Ah, cuánta placidez y finura en estos versos de delicado ropaje.
Bravo poeta, hermosos realmente.
Abrazos, un beso y todas las estrellas del firmamento,:::hug:::
 
un beso en blanco


huele a sol tu boca:
provincia y fécula acendrada,
matiz de pájaro y silbido.

tiene esa latitud de labio y de sabores,
esa geometría indispensable de carne y vegetales.
lleva esa voz matutina de arrozales.

hoy huele a luz tu boca:
va encendida de esperanza,
a la jornada que desgrana,
a la piel de un beso cuando habla.

hoy huele a vid tu boca:
a una uva roja y de racimo,
al zumo cuando exprime
su fermento encendido,
a esa dulce y embriagante
posesión de lo prohibido.

hueles a la sombra, a la textura del capricho:
hilada y cayendo, desgajándote en suspiros,
en el torrente indestructible y cristalino.

llevas el sabor del fresco
prescribiéndose en latidos,
a la menta matutina que enjuaga las encías
y deja la delicia de tallarse con caricias;
a un cepillo, en carda y fino,
que frota y besa haciendo mimos.

hueles a un silencio por demás introvertido:
a una boca de silencios,
a unos labios de silencios,
a una lengua extraordinaria y de silencios,
a un sollozo y un arrullo de silencios.

hoy hueles al sabor que me trastoca:
a esa boca que devora,
a esa boca primigenia que extasía,
a esa boca de betún y de ambrosía,
a esa inquietud que embiste y desvaría.

hoy tienes el sabor de todo:
hueles a tejido, a carne viva,
a la mínima pureza, a la máxima destreza,
al gibraltar sobre la boca,
a una península distante.

hoy llevo tu sabor sobre la ropa
y el olor de cumbre y mariposa,
la voz de un siglo en los andes concebida,
la mítica delicia de un quetzal,
la llama en la altura incomprendida.

hueles a sol, mujer, hueles a día.
hueles a cielo y a cabello,
a nupcial beso entretejido,
a un altar de traje arrebolado,
a un beso jamás ya declarado;
a ti misma…
hueles como el cielo azul y triste.
hueles a ti…
y hueles de manera tal
que queriéndote te absorbo.

hueles al amor, mujer…
a un beso dulce y deletreándose despacio.



salvador pliego


[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/cuando%20el%20cielo%20llora.mp3[/musica]



mi admiraciÓn para esta obra genial y brillante.saludos cordiales desde chile, eban
 
Un beso en blanco



Huele a sol tu boca:
provincia y fécula acendrada,
matiz de pájaro y silbido.


Tiene esa latitud de labio y de sabores,
esa geometría indispensable de carne y vegetales.
Lleva esa voz matutina de arrozales.


Hoy huele a luz tu boca:
va encendida de esperanza,
a la jornada que desgrana,
a la piel de un beso cuando habla.


Hoy huele a vid tu boca:
a una uva roja y de racimo,
al zumo cuando exprime
su fermento encendido,
a esa dulce y embriagante
posesión de lo prohibido.


Hueles a la sombra, a la textura del capricho:
hilada y cayendo, desgajándote en suspiros,
en el torrente indestructible y cristalino.


Llevas el sabor del fresco
prescribiéndose en latidos,
a la menta matutina que enjuaga las encías
y deja la delicia de tallarse con caricias;
a un cepillo, en carda y fino,
que frota y besa haciendo mimos.


Hueles a un silencio por demás introvertido:
a una boca de silencios,
a unos labios de silencios,
a una lengua extraordinaria y de silencios,
a un sollozo y un arrullo de silencios.


Hoy hueles al sabor que me trastoca:
a esa boca que devora,
a esa boca primigenia que extasía,
a esa boca de betún y de ambrosía,
a esa inquietud que embiste y desvaría.


Hoy tienes el sabor de todo:
hueles a tejido, a carne viva,
a la mínima pureza, a la máxima destreza,
al Gibraltar sobre la boca,
a una península distante.


Hoy llevo tu sabor sobre la ropa
y el olor de cumbre y mariposa,
la voz de un siglo en los Andes concebida,
la mítica delicia de un quetzal,
la llama en la altura incomprendida.


Hueles a sol, mujer, hueles a día.
Hueles a cielo y a cabello,
a nupcial beso entretejido,
a un altar de traje arrebolado,
a un beso jamás ya declarado;
a ti misma…
Hueles como el cielo azul y triste.
Hueles a ti…
Y hueles de manera tal
que queriéndote te absorbo.


Hueles al amor, mujer…
a un beso dulce y deletreándose despacio.





Salvador Pliego



[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/Cuando%20el%20Cielo%20Llora.mp3[/musica]



wow, Salvador, qué buen besador eres, se hizo agua la boca!
 
Por todos los cielos... Esto es arte..

¿Un beso en blanco? Sin duda siempre
un deleite leer de sus letras..

Saludos y cariños poeta :)
 
En blanco me he quedado con el olor de tus versos, que hasta aquí han llegado.
Muy elegantes y sutiles formas de versar sobre el olor y el beso
Genial....como siempre, amigo Salvador
 
Caballero! què poema màs hermoso!...no deja ni un espacio vacio, todo queda cargadito de amor, pasiòn, entrega....y yo no sè que màs...
sòlo que me gustò, mucho, pero mucho, pero mucho...
mi admiraciòn siempre...
con el permiso de su musa...un beso grandote:::hug:::


Un beso en blanco




Huele a sol tu boca:
provincia y fécula acendrada,
matiz de pájaro y silbido.


Tiene esa latitud de labio y de sabores,
esa geometría indispensable de carne y vegetales.
Lleva esa voz matutina de arrozales.


Hoy huele a luz tu boca:
va encendida de esperanza,
a la jornada que desgrana,
a la piel de un beso cuando habla.


Hoy huele a vid tu boca:
a una uva roja y de racimo,
al zumo cuando exprime
su fermento encendido,
a esa dulce y embriagante
posesión de lo prohibido.


Hueles a la sombra, a la textura del capricho:
hilada y cayendo, desgajándote en suspiros,
en el torrente indestructible y cristalino.


Llevas el sabor del fresco
prescribiéndose en latidos,
a la menta matutina que enjuaga las encías
y deja la delicia de tallarse con caricias;
a un cepillo, en carda y fino,
que frota y besa haciendo mimos.


Hueles a un silencio por demás introvertido:
a una boca de silencios,
a unos labios de silencios,
a una lengua extraordinaria y de silencios,
a un sollozo y un arrullo de silencios.


Hoy hueles al sabor que me trastoca:
a esa boca que devora,
a esa boca primigenia que extasía,
a esa boca de betún y de ambrosía,
a esa inquietud que embiste y desvaría.


Hoy tienes el sabor de todo:
hueles a tejido, a carne viva,
a la mínima pureza, a la máxima destreza,
al Gibraltar sobre la boca,
a una península distante.


Hoy llevo tu sabor sobre la ropa
y el olor de cumbre y mariposa,
la voz de un siglo en los Andes concebida,
la mítica delicia de un quetzal,
la llama en la altura incomprendida.


Hueles a sol, mujer, hueles a día.
Hueles a cielo y a cabello,
a nupcial beso entretejido,
a un altar de traje arrebolado,
a un beso jamás ya declarado;
a ti misma…
Hueles como el cielo azul y triste.
Hueles a ti…
Y hueles de manera tal
que queriéndote te absorbo.


Hueles al amor, mujer…
a un beso dulce y deletreándose despacio.


Salvador Pliego
 
Última edición:
Hola mi querido Salvador Pliego, por fín te veo y te leo una acá, te extrañamos en mi Colombia. Espero volver a verte pronto con tu obra deleitandonos con la música que le imprimes a los sonidos del viento, conquistando mujeres con las bellas palabras que escribes y aumentando tu lista de enamoradas. JaJaJa
Ahora si en serio.
Que poemote, vaya si sacaste olores y sabores, como el dicho la experiencia no se improvisa una obra majestuosa.
Un Abrazo Amigo

Carlos a Valle
 
Hermoso salvador, bello poema... me ha encantado en especial esta estrofa:

Hoy huele a luz tu boca:
ava encendida de esperanza,
a la jornada que desgrana,
la piel de un beso cuando habla.

me parece genial, gggg
siempre es un placer leerte, recuerdalo.
saludos.
 
Última edición:
Un beso en blanco




Hoy huele a vid tu boca:
a una uva roja y de racimo,
al zumo cuando exprime
su fermento encendido,
a esa dulce y embriagante
posesión de lo prohibido.





Hoy hueles al sabor que me trastoca:
a esa boca que devora,
a esa boca primigenia que extasía,
a esa boca de betún y de ambrosía,
a esa inquietud que embiste y desvaría.



Hoy llevo tu sabor sobre la ropa
y el olor de cumbre y mariposa,
la voz de un siglo en los Andes concebida,
la mítica delicia de un quetzal,
la llama en la altura incomprendida.


Hueles como el cielo azul y triste.
Hueles a ti…
Y hueles de manera tal
que queriéndote te absorbo.


Hueles al amor, mujer…
a un beso dulce y deletreándose despacio.





Salvador Pliego



[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/Cuando%20el%20Cielo%20Llora.mp3[/musica]



Excelentes versos maestro! (Todo el poema, pero me quedo con estos versos...)
 


Es inmensa la fuerza que hay en tus versos...

"Hueles a un silencio por demás introvertido:
a una boca de silencios,
a unos labios de silencios,
a una lengua extraordinaria y de silencios,
a un sollozo y un arrullo de silencios."

...y me extasío en el olor que de ellos se desprenden.

gracias por compartirlos poeta.
 
Versas el alma de los besos perfumando de un amor romántico y sublime a la poesía.
Aplausos a esta obra poética,un abrazo fuerte.
 
Nada querido amigo y poeta Salvador...huele a poesía...de esa q canta del agua...y es amor universal...q grato es venir poeta...y deleitarse...estrellas todas y buenas vibras...cariños...Mariela
 
Un beso en blanco



Huele a sol tu boca:
provincia y fécula acendrada,
matiz de pájaro y silbido.


Tiene esa latitud de labio y de sabores,
esa geometría indispensable de carne y vegetales.
Lleva esa voz matutina de arrozales.


Hoy huele a luz tu boca:
va encendida de esperanza,
a la jornada que desgrana,
a la piel de un beso cuando habla.


Hoy huele a vid tu boca:
a una uva roja y de racimo,
al zumo cuando exprime
su fermento encendido,
a esa dulce y embriagante
posesión de lo prohibido.


Hueles a la sombra, a la textura del capricho:
hilada y cayendo, desgajándote en suspiros,
en el torrente indestructible y cristalino.


Llevas el sabor del fresco
prescribiéndose en latidos,
a la menta matutina que enjuaga las encías
y deja la delicia de tallarse con caricias;
a un cepillo, en carda y fino,
que frota y besa haciendo mimos.


Hueles a un silencio por demás introvertido:
a una boca de silencios,
a unos labios de silencios,
a una lengua extraordinaria y de silencios,
a un sollozo y un arrullo de silencios.


Hoy hueles al sabor que me trastoca:
a esa boca que devora,
a esa boca primigenia que extasía,
a esa boca de betún y de ambrosía,
a esa inquietud que embiste y desvaría.


Hoy tienes el sabor de todo:
hueles a tejido, a carne viva,
a la mínima pureza, a la máxima destreza,
al Gibraltar sobre la boca,
a una península distante.


Hoy llevo tu sabor sobre la ropa
y el olor de cumbre y mariposa,
la voz de un siglo en los Andes concebida,
la mítica delicia de un quetzal,
la llama en la altura incomprendida.


Hueles a sol, mujer, hueles a día.
Hueles a cielo y a cabello,
a nupcial beso entretejido,
a un altar de traje arrebolado,
a un beso jamás ya declarado;
a ti misma…
Hueles como el cielo azul y triste.
Hueles a ti…
Y hueles de manera tal
que queriéndote te absorbo.


Hueles al amor, mujer…
a un beso dulce y deletreándose despacio.





Salvador Pliego



[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/Cuando%20el%20Cielo%20Llora.mp3[/musica]


Cómo me gustó este poema Salvador, qué imágenes bellas evocan a tu amada. Felicitaciones, es un placer leerte: Gra
 
Un beso en blanco



Huele a sol tu boca:
provincia y fécula acendrada,
matiz de pájaro y silbido.


Tiene esa latitud de labio y de sabores,
esa geometría indispensable de carne y vegetales.
Lleva esa voz matutina de arrozales.


Hoy huele a luz tu boca:
va encendida de esperanza,
a la jornada que desgrana,
a la piel de un beso cuando habla.


Hoy huele a vid tu boca:
a una uva roja y de racimo,
al zumo cuando exprime
su fermento encendido,
a esa dulce y embriagante
posesión de lo prohibido.


Hueles a la sombra, a la textura del capricho:
hilada y cayendo, desgajándote en suspiros,
en el torrente indestructible y cristalino.


Llevas el sabor del fresco
prescribiéndose en latidos,
a la menta matutina que enjuaga las encías
y deja la delicia de tallarse con caricias;
a un cepillo, en carda y fino,
que frota y besa haciendo mimos.


Hueles a un silencio por demás introvertido:
a una boca de silencios,
a unos labios de silencios,
a una lengua extraordinaria y de silencios,
a un sollozo y un arrullo de silencios.


Hoy hueles al sabor que me trastoca:
a esa boca que devora,
a esa boca primigenia que extasía,
a esa boca de betún y de ambrosía,
a esa inquietud que embiste y desvaría.


Hoy tienes el sabor de todo:
hueles a tejido, a carne viva,
a la mínima pureza, a la máxima destreza,
al Gibraltar sobre la boca,
a una península distante.


Hoy llevo tu sabor sobre la ropa
y el olor de cumbre y mariposa,
la voz de un siglo en los Andes concebida,
la mítica delicia de un quetzal,
la llama en la altura incomprendida.


Hueles a sol, mujer, hueles a día.
Hueles a cielo y a cabello,
a nupcial beso entretejido,
a un altar de traje arrebolado,
a un beso jamás ya declarado;
a ti misma…
Hueles como el cielo azul y triste.
Hueles a ti…
Y hueles de manera tal
que queriéndote te absorbo.


Hueles al amor, mujer…
a un beso dulce y deletreándose despacio.





Salvador Pliego



[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/Cuando%20el%20Cielo%20Llora.mp3[/musica]



Hermoso poema y lleno de tantas imagenes lindisimas!
y ese cierre...bellooooo...un placer estar aqui...leyendo
tan bella poesia...mis aplausos para usted.

Besos,:::hug:::

Grechka Lee
 
Un beso en blanco


Huele a sol tu boca:
provincia y fécula acendrada,
matiz de pájaro y silbido.


Tiene esa latitud de labio y de sabores,
esa geometría indispensable de carne y vegetales.
Lleva esa voz matutina de arrozales.


Hoy huele a luz tu boca:
va encendida de esperanza,
a la jornada que desgrana,
a la piel de un beso cuando habla.


Hoy huele a vid tu boca:
a una uva roja y de racimo,
al zumo cuando exprime
su fermento encendido,
a esa dulce y embriagante
posesión de lo prohibido.


Hueles a la sombra, a la textura del capricho:
hilada y cayendo, desgajándote en suspiros,
en el torrente indestructible y cristalino.


Llevas el sabor del fresco
prescribiéndose en latidos,
a la menta matutina que enjuaga las encías
y deja la delicia de tallarse con caricias;
a un cepillo, en carda y fino,
que frota y besa haciendo mimos.


Hueles a un silencio por demás introvertido:
a una boca de silencios,
a unos labios de silencios,
a una lengua extraordinaria y de silencios,
a un sollozo y un arrullo de silencios.


Hoy hueles al sabor que me trastoca:
a esa boca que devora,
a esa boca primigenia que extasía,
a esa boca de betún y de ambrosía,
a esa inquietud que embiste y desvaría.


Hoy tienes el sabor de todo:
hueles a tejido, a carne viva,
a la mínima pureza, a la máxima destreza,
al Gibraltar sobre la boca,
a una península distante.


Hoy llevo tu sabor sobre la ropa
y el olor de cumbre y mariposa,
la voz de un siglo en los Andes concebida,
la mítica delicia de un quetzal,
la llama en la altura incomprendida.


Hueles a sol, mujer, hueles a día.
Hueles a cielo y a cabello,
a nupcial beso entretejido,
a un altar de traje arrebolado,
a un beso jamás ya declarado;
a ti misma…
Hueles como el cielo azul y triste.
Hueles a ti…
Y hueles de manera tal
que queriéndote te absorbo.


Hueles al amor, mujer…
a un beso dulce y deletreándose despacio.





Salvador Pliego


[musica]http://www.fileden.com/files/2009/2/15/2323642/Cuando%20el%20Cielo%20Llora.mp3[/musica]



Quedo sin palabras, Salvador, para expresar la emoción que estos versos, musicales y tan bien logrados, me provocan.

Luis María Murillo Sarmiento

http://luismmurillo.blogspot.com/ (Página de críticas y comentarios)
http://luismariamurillosarmiento.blogspot.com/ (Página literaria)
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba