Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
En una tarde cualquiera
de esas tardes en que los perros se cruzan con las palomas
y la gente se vuelve nube,
o penumbra hostil a la esperanza
se me ocurrió enamorarme
como quien va a comprar un helado
o se detiene ante un aparador vacío
a mirar a los maniquíes de mujeres desnudas
que sin vergüenzas en sus consciencias de yeso
se asoman tras los transparentes cristales
de los aparadores de las tiendas desiertas
dejando ver sus senos redondeados
donde jamás maduraron los pezones
Y donde hasta los dedos de los pies
se quedaron con las huellas
de su pasado de cuerpo de sirena.
En una tarde cualquiera
de esas en que el olor a lluvia se espera y nunca llega
y los mares de polvo se vuelven el único paisaje,
se me ocurrió decirte que te quiero
y tú me dijiste que sí ,
que sí te quisiera
Nota. No pude quitar unos raros e inexplicables espacios.