Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Tu sombra y yo volvemos a los lugares comunes
han cambiado de color aquellos asientos envinados de la barra
Hoy son negros, "por elegantes" -dicen-.
-como si compartieran mi luto-
y resguardan así,
bajo la piel oscura,
el carmín de tus tiempos
que en su interno perdura.
Tu sombra y yo navegamos marchitos.
Siempre te miro bella,
Presumida,
desbordando las pasiones ajenas...
Las luces de mercurio me saludan hirientes
los cantantes del bar te recuerdan al verme.
He perdido, lo sé.
En ese viejo juego de aventuras...
No volviste jamás.
Así quedamos:
Sin adiós, sin preguntas...
Gané dinero con mi dolor interno
Tanta gente compra dolores de abandonos
o silencios de olvidos que jamás existieron
para sentirse amados algún día
o bohemios algún verano extraviado entre lluvias persistentes.
Tu sombra y yo volvemos siempre a los lugares comunes.
Te beso; me besas...,
El danzón nos arrulla con su ardor tropical;
Las alfombras disfrutan de tus pies delicados.
Me quedo embriagado con tu eterno perfume;
y tu cabello rojo se enjuga entre mis manos.
No es por nada, pero,
ya nada es lo mismo desde que tú te fuiste.
Ya no brillan las noches cantando tu presencia
ha perdido elegancia todo el mundo nocturno.
La orquesta desafina.
Los espejos: opacos...
Tal parece que el mundo se ha vuelto fantasmal
Miradas muertas
sonrisas muertas
besos formales
perfumes definidos.
Todo tan simple, todo:
La luz se fue contigo.
y yo....
del desencanto
me estoy volviendo ciego.
Pero en mi mente sigue
tu fantasma y su esbozo
caminando conmigo.
han cambiado de color aquellos asientos envinados de la barra
Hoy son negros, "por elegantes" -dicen-.
-como si compartieran mi luto-
y resguardan así,
bajo la piel oscura,
el carmín de tus tiempos
que en su interno perdura.
Tu sombra y yo navegamos marchitos.
Siempre te miro bella,
Presumida,
desbordando las pasiones ajenas...
Las luces de mercurio me saludan hirientes
los cantantes del bar te recuerdan al verme.
He perdido, lo sé.
En ese viejo juego de aventuras...
No volviste jamás.
Así quedamos:
Sin adiós, sin preguntas...
Gané dinero con mi dolor interno
Tanta gente compra dolores de abandonos
o silencios de olvidos que jamás existieron
para sentirse amados algún día
o bohemios algún verano extraviado entre lluvias persistentes.
Tu sombra y yo volvemos siempre a los lugares comunes.
Te beso; me besas...,
El danzón nos arrulla con su ardor tropical;
Las alfombras disfrutan de tus pies delicados.
Me quedo embriagado con tu eterno perfume;
y tu cabello rojo se enjuga entre mis manos.
No es por nada, pero,
ya nada es lo mismo desde que tú te fuiste.
Ya no brillan las noches cantando tu presencia
ha perdido elegancia todo el mundo nocturno.
La orquesta desafina.
Los espejos: opacos...
Tal parece que el mundo se ha vuelto fantasmal
Miradas muertas
sonrisas muertas
besos formales
perfumes definidos.
Todo tan simple, todo:
La luz se fue contigo.
y yo....
del desencanto
me estoy volviendo ciego.
Pero en mi mente sigue
tu fantasma y su esbozo
caminando conmigo.