Susana del Rosal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Esta noche, yo quiero
confesarte un pecado,
algo que me avergüenza,
que no está nada bien,
tengo un pensar constante
en tu amor, en tu fuego,
se me ha escapado el sueño
y ya no sé que hacer.
Cuando te tengo cerca,
tan cerca como ahora,
se borra todo el mundo
ante tu fuerte luz
y me tiemblan las manos
anhelando abrazarte,
¡casi me duele el pecho
cuando me miras tú!
He descubierto, vida,
en mí, un deseo loco
de reposar mi frente
en tu pecho febril
y de cerrar los ojos
y de oír tus suspiros,
¡de no sentir el tiempo
mientras te tenga así!
Y es que sin darme cuenta,
y es que sin meditarlo
¡te estoy amando tanto
que me siento morir!
confesarte un pecado,
algo que me avergüenza,
que no está nada bien,
tengo un pensar constante
en tu amor, en tu fuego,
se me ha escapado el sueño
y ya no sé que hacer.
Cuando te tengo cerca,
tan cerca como ahora,
se borra todo el mundo
ante tu fuerte luz
y me tiemblan las manos
anhelando abrazarte,
¡casi me duele el pecho
cuando me miras tú!
He descubierto, vida,
en mí, un deseo loco
de reposar mi frente
en tu pecho febril
y de cerrar los ojos
y de oír tus suspiros,
¡de no sentir el tiempo
mientras te tenga así!
Y es que sin darme cuenta,
y es que sin meditarlo
¡te estoy amando tanto
que me siento morir!
Última edición: