ana cristna
Poeta recién llegado
Cuando muera que me incineren.
Cuando muera que mi incineren y que el viento me lleve,
que me lleve donde quiera, yo me dejaré llevar,
y de la mano del viento disfrutaré de la libertad.
Y si algún día te invade la tristeza o la soledad,
acuérdate de mí, abre la ventana y deja al viento pasar
que con la suave brisa yo también pasaré
Entonces, cierra los ojos, abre tus brazos y pon alerta todos tus sentidos.
Embriágate con mi aroma,
siente como te acaricio;
el sonido del viento te hará recordar cuanto te quise
y aún con los ojos cerrados, podrás verme
y te brindaré una dulce sonrisa
Cuando muera que me incineren y
que me dejen libre para que el viento me lleve.
Cuando muera que mi incineren y que el viento me lleve,
que me lleve donde quiera, yo me dejaré llevar,
y de la mano del viento disfrutaré de la libertad.
Y si algún día te invade la tristeza o la soledad,
acuérdate de mí, abre la ventana y deja al viento pasar
que con la suave brisa yo también pasaré
Entonces, cierra los ojos, abre tus brazos y pon alerta todos tus sentidos.
Embriágate con mi aroma,
siente como te acaricio;
el sonido del viento te hará recordar cuanto te quise
y aún con los ojos cerrados, podrás verme
y te brindaré una dulce sonrisa
Cuando muera que me incineren y
que me dejen libre para que el viento me lleve.