Me he ido...

iadra

Poeta que considera el portal su segunda casa
Me he ido muy lejos…
No quise abandonar este cuerpo, no.
No fue miedo el que me guió.
Solo que me agobiaba mi existencia.
No encontré la puerta de la sobrevivencia.
No sé cómo saltar de la ventana y no morir,
cómo beber ácido sin deshacerme las entrañas.
Tuve tu amor entre tus manos
y con mis besos lo arrullaba.
Era mi dulce y tierna criatura,
que con invisibles cadenas me liberaba.
Era tu amor que fingía estar en mi vida,
dándome gas letal como aire fresco,
y yo que me bebía de tus ojos las mañanas,
las tardes, el alcohol y sus reflejos.
Era tu amor, ¿o no era eso?¿ o lo era todo?.
Es mi obsesión, mezclada con odio,
es mi furia ciega, reprimida
atorada en este flemático pecho.
Me he ido muy lejos…
Abandonándome a mi suerte impertérrita.
No he querido dejar a esa pequeña
indefensa lagartija que se llama inocencia,
que sólo reptaba en los ojos
sin conformarse con mi olvido
y mi abandono.
¿Qué culpa tuvieron los pocos inocentes?
Nadie la tuvo, ¿o todos?...¿Quién era?
Era tu amor que me asfixiaba
que me tortura, y me desbarata.
Intensidad neón los alumbra,
mi amor, mi obsesión, mi cabalgata
por el ancho extremo de querer asesinarte,
para beberte y aprisionarte.
No he podido escapar,
me he ido...
Pero arrastro este lastre conmigo.
 
Última edición:
Me he ido muy lejos…
No quise abandonar este cuerpo, no
No fue miedo el que me guió.
Solo que me agobiaba mi existencia.
No encontré la puerta de la sobrevivencia.
No se como saltar de la ventana y no morir,
Como beber acido sin deshacerme las entrañas.
Tuve tu amor entre tus manos
Y con mis besos lo arrullaba.
Era mi dulce y tierna criatura,
Que con invisibles cadenas me liberaba.
Era tu amor que fingía estar en mi vida,
Dándome gas letal como aire fresco,
Y yo que me bebía de tus ojos las mañanas,
Las tardes, el alcohol y sus reflejos.
Era tu amor, o no era eso, o lo era todo.
Es mi obsesión, mezclada con odio,
Es mi furia ciega, reprimida
Atorada en este flamètico pecho.
Me he ido muy lejos…
Abandonándome a mi suerte impertérrita.
No he querido dejar a esa pequeña
Indefensa lagartija que se llama inocencia,
Que solo reptaba en los ojos
Sin conformarse con mi olvido
Y mi abandono.
¿Que culpa tuvieron los pocos inocentes?
Nadie la tuvo, o todos ¿Quién era?
Era tu amor que me asfixiaba
Que me tortura, y me desbarata.
intensidad neon los alumbra,
Mi amor, mi obsesión, mi cabalgata
Por el ancho extremo de querer asesinarte,
Para beberte y aprisionarte.
No he podido escapar,
Me he ido...
Pero arrastro este lastre conmigo.

Buenas letras amiga trata de corregir algunos errores para que quede perfecto saludos
 
Una herida en el corazón por amor es una bendición por que eres capaz de sentirlo y por lo tanto de darlo, tienes la vida por delante y la felicidad por camino; un gusto leerte.
 
paco´s;2208334 dijo:
Una herida en el corazón por amor es una bendición por que eres capaz de sentirlo y por lo tanto de darlo, tienes la vida por delante y la felicidad por camino; un gusto leerte.

Mil veces prefiero morir de amor que morir sin haber amado. Solo espero ya no toparme con un amor que me duela tanto.
Espero que en tu vida haya esa bendicion. Un abrazo y besos. Gracias.
 
Muy bueno, un poema con mucha fuerza, un lenguaje locuaz y hasta desafiante.
Me encantaron tus versos, saludos.

Oh si, me desafio a mi, soy mi reto y mi meta. Gracias por tus palabras, y por entretenerte leyendome un rato. Un abrazo.
 
Me he ido muy lejos…
No quise abandonar este cuerpo, no
No fue miedo el que me guió.
Solo que me agobiaba mi existencia.
No encontré la puerta de la sobrevivencia.
No sé cómo saltar de la ventana y no morir,
Cómo beber ácido sin deshacerme las entrañas.
Tuve tu amor entre tus manos
Y con mis besos lo arrullaba.
Era mi dulce y tierna criatura,
Que con invisibles cadenas me liberaba.
Era tu amor que fingía estar en mi vida,
Dándome gas letal como aire fresco,
Y yo que me bebía de tus ojos las mañanas,
Las tardes, el alcohol y sus reflejos.
¿Era tu amor, o no era eso?, ¿o lo era todo?.
Es mi obsesión, mezclada con odio,
Es mi furia ciega, reprimida
Atorada en este flemático pecho.
Me he ido muy lejos…
Abandonándome a mi suerte impertérrita.
No he querido dejar a esa pequeña
Indefensa lagartija que se llama inocencia,
Que sólo reptaba en los ojos
Sin conformarse con mi olvido
Y mi abandono.
¿Qué culpa tuvieron los pocos inocentes?
Nadie la tuvo, ¿o todos?... ¿Quién era?.
Era tu amor que me asfixiaba
Que me tortura y me desbarata.
Intensidad neón los alumbra,
Mi amor, mi obsesión, mi cabalgata
Por el ancho extremo de querer asesinarte,
Para beberte y aprisionarte.
No he podido escapar,
Me he ido...
Pero arrastro este lastre conmigo.

Iadra... la verdad que es un poema muy muy atrayente, algo asi como un llamado autodestructivo por momentos, y por otros ése de salvación, que es en el que prefiero creer (para destruírnos estan todos los demás).

Me encantó... te felicito.

Besos y cariños para vos.

P/D: Hay algunos acentos que faltan, te los marqué. Y si me permitis, te marqué tambien una serie de signos, que quedan mejor cuando estas expresando las preguntas, por lo menos en tu caso, que tenés tres preguntas hiladas en un mismo verso, a la lectura lo favorece. Y otra recomendación, sería que dividas en estrofas el poema, sé pueda, y están marcadas, creo que le otorgaría mucha más fuerza de la que ya tiene por si solo.
 
Iadra...no sabes cuanto te entiendo...como si fuera parte de tu pellejo.
Ama Iadra, no temas al amor ama...pero cuidate...piensa en ti ante todo...amor no es equivalente a dolor.
De tus elecciones depende todo...piensa en ti...se egoista...piensa en ti.
Caricias del alma.
Nacida dos veces : Nejinska.
 
Gracias Neji preciosa! Y si tienes razon, el amor no es solo dolor, y si duele, y nos hieren no es culpa del amor, es culpa de nuestras erradas elecciones. La vida es un sabroso bufette nena, y yo ya estoy sirviendome con la cuchara grande!
Gracias por pasar por mis letras, Te mando todos mis abrazos, y espero que tu tambien escuches tus propios consejos, que son buenos.
 
Me he ido muy lejos…
No quise abandonar este cuerpo, no.
No fue miedo el que me guió.
Solo que me agobiaba mi existencia.
No encontré la puerta de la sobrevivencia.
No sé cómo saltar de la ventana y no morir,
cómo beber ácido sin deshacerme las entrañas.
Tuve tu amor entre tus manos
y con mis besos lo arrullaba.
Era mi dulce y tierna criatura,
que con invisibles cadenas me liberaba.
Era tu amor que fingía estar en mi vida,
dándome gas letal como aire fresco,
y yo que me bebía de tus ojos las mañanas,
las tardes, el alcohol y sus reflejos.
Era tu amor, ¿o no era eso?¿ o lo era todo?.
Es mi obsesión, mezclada con odio,
es mi furia ciega, reprimida
atorada en este flemático pecho.
Me he ido muy lejos…
Abandonándome a mi suerte impertérrita.
No he querido dejar a esa pequeña
indefensa lagartija que se llama inocencia,
que sólo reptaba en los ojos
sin conformarse con mi olvido
y mi abandono.
¿Qué culpa tuvieron los pocos inocentes?
Nadie la tuvo, ¿o todos?...¿Quién era?
Era tu amor que me asfixiaba
que me tortura, y me desbarata.
Intensidad neón los alumbra,
mi amor, mi obsesión, mi cabalgata
por el ancho extremo de querer asesinarte,
para beberte y aprisionarte.
No he podido escapar,
me he ido...
Pero arrastro este lastre conmigo.



Abrumador poema. Sentimientos encontrados...conmovedor poema. Un placer leerte, estimada iadra. Abrazos.
 

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