Del afán, la desgana.
De la aridez, la riada.
Del deseo, la apatía
y de la ley, la anarquía.
Esta es mi esencia;
hora visceral, hora apaciguada.
Zigzaguendo sobre la línea trazada
entre lo antagónico y lo idéntico.
Desdeño el anhelo de tus besos,
encuentro el miedo a tu ausencia,
hago de tus realidades mis sueños.
sosiego la pasión de tu presencia.
Y así sigo viviendo;
anhelando la pasión de tus besos,
encontrando en mis sueños tu presencia,
sosegando mi corazón en tus miedos.
Y no me canso porque sé
que no podría vivir sin tus besos,
sin saber de tu presencia en mis sueños,
sin conocer la razón de tus miedos.
De la aridez, la riada.
Del deseo, la apatía
y de la ley, la anarquía.
Esta es mi esencia;
hora visceral, hora apaciguada.
Zigzaguendo sobre la línea trazada
entre lo antagónico y lo idéntico.
Desdeño el anhelo de tus besos,
encuentro el miedo a tu ausencia,
hago de tus realidades mis sueños.
sosiego la pasión de tu presencia.
Y así sigo viviendo;
anhelando la pasión de tus besos,
encontrando en mis sueños tu presencia,
sosegando mi corazón en tus miedos.
Y no me canso porque sé
que no podría vivir sin tus besos,
sin saber de tu presencia en mis sueños,
sin conocer la razón de tus miedos.
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