liluna
Poeta asiduo al portal
Era el presagio de mi herida,
una triste melodía,
que feliz me hizo ayer,
y fui ciega por creer.
Una huella en cicatriz,
que se vuelve en mi sinónimo,
herradura forjada en esperanza,
concebida y sin retorno.
Ramificada en mis huesos,
en mi carne y corazón,
se sumerge agonizando,
con despecho y con dolor.
El desenlace, su cruz,
la noche, su agonía,
a punto de dar a luz,
una lágrima mía.
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