José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
Oculto mi cara desvergonzada
de la vergüenza ajena de verme
sometido al infortunio
de los días.
En un afán de pasar desapercibido
me arranco la cara de cuajo.
Los ojos me cuelgan de viscosos ligamentos.
Solo veo el suelo por el que camino
Por los cristales
tengo los pies heridos,
muy heridos.
Como la conciencia de estar vivo
que hace años que la tengo herida.
de la vergüenza ajena de verme
sometido al infortunio
de los días.
En un afán de pasar desapercibido
me arranco la cara de cuajo.
Los ojos me cuelgan de viscosos ligamentos.
Solo veo el suelo por el que camino
Por los cristales
tengo los pies heridos,
muy heridos.
Como la conciencia de estar vivo
que hace años que la tengo herida.
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