Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Una gota de lluvia sobre el cristal
Cuando tus cabellos dejen de ser la luz
que ilumina mis sienes,
y cuando tu piel se apague sobre mi sombra,
yo seré candil que alumbre tus deberes,
y mágica lámpara sobre tu alfombra.
que ilumina mis sienes,
y cuando tu piel se apague sobre mi sombra,
yo seré candil que alumbre tus deberes,
y mágica lámpara sobre tu alfombra.
Te imaginaré bella, como fuiste y como eres,
y le cantaré a tus olas,
y si ya no vuelan sobre las mías,
con mis odas,
reavivaré tu forma,
claroscura y ya sombría.
y le cantaré a tus olas,
y si ya no vuelan sobre las mías,
con mis odas,
reavivaré tu forma,
claroscura y ya sombría.
Y cuando esté ya cansado de luchar,
me vestiré de pistolero,
con cinturón de oro y plata,
y dos revólveres certeros,
la empuñadura de hojalata,
un cañón de hierro,
el punto de mira afinada,
y un percutor de acero.
me vestiré de pistolero,
con cinturón de oro y plata,
y dos revólveres certeros,
la empuñadura de hojalata,
un cañón de hierro,
el punto de mira afinada,
y un percutor de acero.
Y con el tambor lleno de balas,
apuntaré a mi sien plateada,
bajo las alas de mi sombrero
apuntaré a mi sien plateada,
bajo las alas de mi sombrero
y si se oye un click,
será por desatino,
de no estar llena la muerte,
y repetiré nuevo destino
será por desatino,
de no estar llena la muerte,
y repetiré nuevo destino
y si se oye un boom,
echada estará la suerte,
que reluce desde el metal,
por un momento,
gota de lluvia sobre el cristal,
y en nuevo intento,
resplandor de una tormenta que va arreciar.
echada estará la suerte,
que reluce desde el metal,
por un momento,
gota de lluvia sobre el cristal,
y en nuevo intento,
resplandor de una tormenta que va arreciar.
Y dejaré un nuevo tambor,
lleno y sobre la mesa,
con una nota de despedida:
lleno y sobre la mesa,
con una nota de despedida:
No te arrebate el estupor,
no hierres en tu apuesta,
no haya lágrimas en tus mejillas,
observa todas las balas,
no lo dejes para mañana,
y acompáñame mi vida...
no hierres en tu apuesta,
no haya lágrimas en tus mejillas,
observa todas las balas,
no lo dejes para mañana,
y acompáñame mi vida...
***
PD Tiene dos lecturas
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::, un abrazo