jockzell
Poeta reconocido en el portal
Una nota sobre la mesa.
Y tú no sabes que mañana moriré.
Que se desvanecerán las sobras de la piel.
Y que llorarás, por entre estos corredores con olor a incienso.
Y tú no sabes que mi pulso tiembla al escribirte.
Que aunque clara y legible leas la nota,
no hallarás en estos garabatos mi mano herida.
Sí,
-dirás- ,
es el Parkinson prematuro.
Pero no,
la conmoción está en que aquella tarde
nunca imaginé desandar nuestros territorios
y quedarme yo, con esta maleta que tanto pesa.
Pero me iré, la realidad es para enfrentarla,
y no tendrás que cargar con la longevidad de mis sueños.
Con mi libreta de apuntes y direcciones hacia aquella ciudad encantada.
Te la iba dejar, no lo creas, pero decidí llevármela
al punto que decidí nunca visitarás
aquellas bancas oxidadas por la lluvia.
Y prosigo,
también guardo aquella foto tomada en aquel parque,
con su sello único y la fecha de aquel bohemio diciembre
Con la risa que sigue aquí, en mis oídos.
Y con el sabor de aquel café que me quedó en la vera de los labios.
Y quisiera ocultar las memorias de un soplido
-nunca te dije que para mí
los recuerdos son pesares-,
aún así estaba a la expectativa
de que recorriéramos de vuelta el corredor de mi casa,
y que recogiéramos aquellos platos sucios de la cena.
Pero no,
es mejor abandonar este nido que tiene tanta paja desgastada.
Es mejor arrancar de raíz mis pies y sembrar mis dedos en otros Lares.
Es mejor,
que el pañuelo que lloramos se me quede en el bolsillo,
y si me pesara ( que es lo más seguro)
Lo arrojaría en alguna carretera de esas que se arman al andar.
No te apures,
mañana me verás en pantalones cortos como una sombra en tu almohada,
y me verás como se ve a alguien viejo y cansado.
Y me hallarás amándote
como ayer, como hoy, como siempre.
Y abrirás mis sienes
que adoraron
tus pensamientos
Tus palabras,
Tus te quiero.
Ahora es hora de partir,
dejo la firma que olvidé aquel día.
Y ahora que sabes que soy yo,
no me busques.
Ya mandaré por ti, desde aquí ,
*Y debí de firmar esa nota sobre mi mesa,
aún así estoy aquí de nuevo.
Quisiera reconfirmarla:
aún así estoy aquí de nuevo.
Quisiera reconfirmarla:
Y tú no sabes que mañana moriré.
Que se desvanecerán las sobras de la piel.
Y que llorarás, por entre estos corredores con olor a incienso.
Y tú no sabes que mi pulso tiembla al escribirte.
Que aunque clara y legible leas la nota,
no hallarás en estos garabatos mi mano herida.
Sí,
-dirás- ,
es el Parkinson prematuro.
Pero no,
la conmoción está en que aquella tarde
nunca imaginé desandar nuestros territorios
y quedarme yo, con esta maleta que tanto pesa.
Pero me iré, la realidad es para enfrentarla,
y no tendrás que cargar con la longevidad de mis sueños.
Con mi libreta de apuntes y direcciones hacia aquella ciudad encantada.
Te la iba dejar, no lo creas, pero decidí llevármela
al punto que decidí nunca visitarás
aquellas bancas oxidadas por la lluvia.
Y prosigo,
también guardo aquella foto tomada en aquel parque,
con su sello único y la fecha de aquel bohemio diciembre
Con la risa que sigue aquí, en mis oídos.
Y con el sabor de aquel café que me quedó en la vera de los labios.
Y quisiera ocultar las memorias de un soplido
-nunca te dije que para mí
los recuerdos son pesares-,
aún así estaba a la expectativa
de que recorriéramos de vuelta el corredor de mi casa,
y que recogiéramos aquellos platos sucios de la cena.
Pero no,
es mejor abandonar este nido que tiene tanta paja desgastada.
Es mejor arrancar de raíz mis pies y sembrar mis dedos en otros Lares.
Es mejor,
que el pañuelo que lloramos se me quede en el bolsillo,
y si me pesara ( que es lo más seguro)
Lo arrojaría en alguna carretera de esas que se arman al andar.
No te apures,
mañana me verás en pantalones cortos como una sombra en tu almohada,
y me verás como se ve a alguien viejo y cansado.
Y me hallarás amándote
como ayer, como hoy, como siempre.
Y abrirás mis sienes
que adoraron
tus pensamientos
Tus palabras,
Tus te quiero.
Ahora es hora de partir,
dejo la firma que olvidé aquel día.
Y ahora que sabes que soy yo,
no me busques.
Ya mandaré por ti, desde aquí ,
desde ésta calle desolada.
Última edición:
::