¿Qué me pasa en las manos?
Aunque no quiero melancolías
éstas surgen sin abrir los labios
¿Ya la cordura no brinda su cobijo?
O ¿ésta va y viene con los días?
Quiero evocar diferentes amaneceres
donde se miraba el nacer de todo acontecer,
cuando mis manos recorrían de mi musa la piel
sin otra preocupación que el sorbo de un café.
Presto silencio al ruido del diario correr
quiero nubes, cielos, estrellas...
Debo toda imagen grabar y recorrer
pues veo pasar la dicha sin dejar estela.
Se encierra en mi pecho el aliento
cuesta respirar con tal desasosiego.
Me digo: soy libre, soy como el viento
¿pero de que me sirve? Si no hay contento.
¿Qué me pasa en las manos?
Las veo volar cuando describen mis pensamientos.
Dan vida a tristezas y antiguos desconciertos,
manos reveladoras de dolores de antaño.
Dejen morir a aquello lastimero
¡den vida a la vida misma!.
Dejemos en paz aquel craso momento
cuando se fue de a poco... cuando se apago su risa.
Ya no quiero llanto ni lamentos
ahora deseo amar su recuerdo.
¡De acuerdo! Respiremos un momento...
estrujemos al dolor y lágrimas al suelo.
¡Dejémoslas rodar y luego a sacar el pecho!
... Manos bienhechoras es hora de cantar al cielo.
Aunque no quiero melancolías
éstas surgen sin abrir los labios
¿Ya la cordura no brinda su cobijo?
O ¿ésta va y viene con los días?
Quiero evocar diferentes amaneceres
donde se miraba el nacer de todo acontecer,
cuando mis manos recorrían de mi musa la piel
sin otra preocupación que el sorbo de un café.
Presto silencio al ruido del diario correr
quiero nubes, cielos, estrellas...
Debo toda imagen grabar y recorrer
pues veo pasar la dicha sin dejar estela.
Se encierra en mi pecho el aliento
cuesta respirar con tal desasosiego.
Me digo: soy libre, soy como el viento
¿pero de que me sirve? Si no hay contento.
¿Qué me pasa en las manos?
Las veo volar cuando describen mis pensamientos.
Dan vida a tristezas y antiguos desconciertos,
manos reveladoras de dolores de antaño.
Dejen morir a aquello lastimero
¡den vida a la vida misma!.
Dejemos en paz aquel craso momento
cuando se fue de a poco... cuando se apago su risa.
Ya no quiero llanto ni lamentos
ahora deseo amar su recuerdo.
¡De acuerdo! Respiremos un momento...
estrujemos al dolor y lágrimas al suelo.
¡Dejémoslas rodar y luego a sacar el pecho!
... Manos bienhechoras es hora de cantar al cielo.
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