marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Solo quiero que seas tú el que pueda dibujar un aliento en mi espalda,
explicar mis cabellos con tus dedos descriptivos,
unir tu boca con el extracto sugerido de mi cuello,
y consentirte mi amante en el concilio de este deseo.
explicar mis cabellos con tus dedos descriptivos,
unir tu boca con el extracto sugerido de mi cuello,
y consentirte mi amante en el concilio de este deseo.
Solo tú el que pueda amarrar mis brazos a tu espalda,
para entregarte en el lecho la pronunciación de un fonema agónico
ante la belleza caudalosa de tus bríos en subida,
para sentirte mío y solo mío en este conclave de pretensiones.
para entregarte en el lecho la pronunciación de un fonema agónico
ante la belleza caudalosa de tus bríos en subida,
para sentirte mío y solo mío en este conclave de pretensiones.
Nadie más que tú y solo tú el que pueda robar en este instante la desesperación,
abdicar mis versos con solo tocar con prudencia parte de mi piel,
corregir la soledad con el gemido anhelante de mis dedos bajo tu camisa,
y suspirarte al cielo con la divinidad próxima de tu sonrisa.
abdicar mis versos con solo tocar con prudencia parte de mi piel,
corregir la soledad con el gemido anhelante de mis dedos bajo tu camisa,
y suspirarte al cielo con la divinidad próxima de tu sonrisa.
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