Me arrimé a tu mirada
Me arrimé a tu mirada
para amarte de mil maneras.
Y
rodé en la cima de tu fuego
hasta hacerte una delicada flor
en los contornos de mi juventud.
Apreté tus manos nocturnas
bajo una brisa anegada
de vegetales horizontes,
cuando el cielo se vestía
de azules atavíos y las
metálicas medusas
se oscurecían en mi ventana.
!Oh, pétalo que floreces
en la oscuridad de mis ojos!
Tu perfumas mis ansias
cuando te posas
en los dinteles de mi alma.
!Oh, hermosa mujer!
Tu sonrisa de caracola
se viste de amapolas
cuando toco los campos
de tu divina piel.
EBAN
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