Susana Lorente
Poeta recién llegado
Queridos tod@s, publico el enlace de una entrevista en el programa de radio de "El Bosque de las Palabras" con este poema recitado y un fragmento del poema "Para quien escribo" de Vicente Aleixandre. Espero que esta sea la forma correcta de compartirlo con vosotros. Un fuerte abrazo.
http://lamemoriavacia.blogspot.com/2009/10/susana-lorente-entrevista-y-dos-poemas.html
El Reflejo en el Vidrio
Torrente de agua fresca
recorre los bosques escondidos,
sensaciones libertarias
engañadas
por el soplo del viento
en la madrugada,
por el rocío de gotas de lluvia
con gusanillos irritantes del verde en abril,
en los despertares a la luz boreal.
Los pasos entierran sombras expectantes
unidas en un recorrido sinuoso,
andantes incertidumbres
que velan la morada de un reflejo
en el vientre del río.
Es una mujer,
yace cristalizada
a pesar del cauce que fluye sin cesar,
estatua de cera en el tiempo
recibe con brazos abiertos mi rostro
resquebrajado, por el fuerte ondular
de las aguas.
Fango de hiedras blandas
en lágrimas candentes
plantean surcos surrealistas
en el vidrio,
imágenes retorcidas en polvo
donde no se ven los pies que le permiten avanzar.
Pero sé que es ella, es ella,
y me dice sonriente
no te vayas,
soy yo, no te vayas,
quédate en el bosque de las palabras.
Susana Lorente
http://lamemoriavacia.blogspot.com/2009/10/susana-lorente-entrevista-y-dos-poemas.html
El Reflejo en el Vidrio
Torrente de agua fresca
recorre los bosques escondidos,
sensaciones libertarias
engañadas
por el soplo del viento
en la madrugada,
por el rocío de gotas de lluvia
con gusanillos irritantes del verde en abril,
en los despertares a la luz boreal.
Los pasos entierran sombras expectantes
unidas en un recorrido sinuoso,
andantes incertidumbres
que velan la morada de un reflejo
en el vientre del río.
Es una mujer,
yace cristalizada
a pesar del cauce que fluye sin cesar,
estatua de cera en el tiempo
recibe con brazos abiertos mi rostro
resquebrajado, por el fuerte ondular
de las aguas.
Fango de hiedras blandas
en lágrimas candentes
plantean surcos surrealistas
en el vidrio,
imágenes retorcidas en polvo
donde no se ven los pies que le permiten avanzar.
Pero sé que es ella, es ella,
y me dice sonriente
no te vayas,
soy yo, no te vayas,
quédate en el bosque de las palabras.
Susana Lorente
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