Pilaresther
Poeta adicto al portal
El;
- Soy màs.
Cada noche clamo
por la respiraciòn de tus palabras.
Por los versos que compones
miràndome a los ojos.
Ante tu cuerpo està el milagro,
del que soy màrtir
estrenado
trovador.
Contaminado me rindo
para en mi forma màs dulce,
despertarte,
con ese afàn salvaje
de convertirme en nutridor poderoso,
otorgàndote un trozo de tierra donde anclar.
Puedes posarte en la inmensidad que nunca di.
Y si un dia pretendes apartarme,
?quièn podrà resucitarte?.
Ella;
- Tambièn soy màs.
Esperè sobre la piedra oscura.
Vì pasar como un cìclope
todas tus semanas
y màs de una vez,
me faltò el trozo de tierra donde anclar.
Detenida en el centro de mi vida
vi pasar todos mis poemas empolvados,
casi arrepentidos ya
de confabularse para ti.
Y te dejè posar
en esa misma inmensidad mìa,
donde sòlo dejaste sombras.
Pero todavia soy màs,
la ùltima en perder el miedo.
- Soy màs.
Cada noche clamo
por la respiraciòn de tus palabras.
Por los versos que compones
miràndome a los ojos.
Ante tu cuerpo està el milagro,
del que soy màrtir
estrenado
trovador.
Contaminado me rindo
para en mi forma màs dulce,
despertarte,
con ese afàn salvaje
de convertirme en nutridor poderoso,
otorgàndote un trozo de tierra donde anclar.
Puedes posarte en la inmensidad que nunca di.
Y si un dia pretendes apartarme,
?quièn podrà resucitarte?.
Ella;
- Tambièn soy màs.
Esperè sobre la piedra oscura.
Vì pasar como un cìclope
todas tus semanas
y màs de una vez,
me faltò el trozo de tierra donde anclar.
Detenida en el centro de mi vida
vi pasar todos mis poemas empolvados,
casi arrepentidos ya
de confabularse para ti.
Y te dejè posar
en esa misma inmensidad mìa,
donde sòlo dejaste sombras.
Pero todavia soy màs,
la ùltima en perder el miedo.