Cogito Coito Fito
Poeta asiduo al portal
“Me imagino a la oscuridad como un ser inmortal y a la luz como su mas grande creación”
No importa que odio provoque,
que me desees una agonía infinita,
que maldigas después de estos versos y
que me creas débil para el asombro
Solicito una disculpa
¡ojala ¡de ti pudiera acordarme,
de tu nombre, de tu cuerpo
de tu aliento, de tu aroma…
pero una voz sordomuda no lo cree conveniente
Tu eras mi musa,
mi única dama,
la creación mas hermosa y
yo solo el silencio
Me encontraba a tu merced,
el universo era nuestro,
la realidad y el sueño se confundían,
no existían,
el tiempo trascendía lento y
la ilusión se consumía poco a poco
Esos tiempos de amor,
donde las actitudes cambian por completo,
donde la vida marcha vigorosamente,
aun las recuerdo…
pero más que el ayer
También recuerdo tu ingratitud,
que el miedo amenazaba tu presencia
por jurar olvidar tu imagen y
callar para siempre lo que nunca ignoramos
Que una mezcla de emociones
me atormentaban día y noche,
que la última lágrima la derrame contigo,
consiente que no habría un retorno y que en ti lo perfecto no existía
Contradecir tus creencias,
no compartir más mis sueños con los tuyos,
hacerte sufrir hasta pedir clemencia,
hasta perder la noción por la desesperación,
se habían convertido en retos,
en compromisos inevitables por cumplir
Y todo para que,
para satisfacerme al fin,
para no saber de ti nunca más,
¡agradezco y escucho¡
por no más mentiras en tus ojos,
no mas dolor de promesas…
dolor de poetas
Vivir tu ausencia y
beber el amargo sabor del presente
disfruto por herencia del recuerdo
que marcó mi cuerpo para siempre
Ya no habita nada en mi mente,
solo marcas trazadas por tu voz,
miradas macabras que desgarran profundamente
del miedo la depresión y la alegría juntas,
hasta dejar de percibir mi cuerpo
Aun se oyen risas indiscretas,
que privan mirar hacia atrás,
dirigiendo la mirada con odio a la mentira,
ignorando que el alma sufre como nunca
Suprimiendo paulatinamente los recuerdos y
cerrando los ojos para evocar ala oscuridad
por que la luz lastima fuertemente y
se apodera del olvido
Y tu reprimirás la idea de un nuevo iluminar,
que le sentimiento de la melancolía te ha abandonado,
que le tiempo trascurrirá en vano y
permanecerás por siempre como un retrato
Autor: Porfirio Martinez (Cogito)
No importa que odio provoque,
que me desees una agonía infinita,
que maldigas después de estos versos y
que me creas débil para el asombro
Solicito una disculpa
¡ojala ¡de ti pudiera acordarme,
de tu nombre, de tu cuerpo
de tu aliento, de tu aroma…
pero una voz sordomuda no lo cree conveniente
Tu eras mi musa,
mi única dama,
la creación mas hermosa y
yo solo el silencio
Me encontraba a tu merced,
el universo era nuestro,
la realidad y el sueño se confundían,
no existían,
el tiempo trascendía lento y
la ilusión se consumía poco a poco
Esos tiempos de amor,
donde las actitudes cambian por completo,
donde la vida marcha vigorosamente,
aun las recuerdo…
pero más que el ayer
También recuerdo tu ingratitud,
que el miedo amenazaba tu presencia
por jurar olvidar tu imagen y
callar para siempre lo que nunca ignoramos
Que una mezcla de emociones
me atormentaban día y noche,
que la última lágrima la derrame contigo,
consiente que no habría un retorno y que en ti lo perfecto no existía
Contradecir tus creencias,
no compartir más mis sueños con los tuyos,
hacerte sufrir hasta pedir clemencia,
hasta perder la noción por la desesperación,
se habían convertido en retos,
en compromisos inevitables por cumplir
Y todo para que,
para satisfacerme al fin,
para no saber de ti nunca más,
¡agradezco y escucho¡
por no más mentiras en tus ojos,
no mas dolor de promesas…
dolor de poetas
Vivir tu ausencia y
beber el amargo sabor del presente
disfruto por herencia del recuerdo
que marcó mi cuerpo para siempre
Ya no habita nada en mi mente,
solo marcas trazadas por tu voz,
miradas macabras que desgarran profundamente
del miedo la depresión y la alegría juntas,
hasta dejar de percibir mi cuerpo
Aun se oyen risas indiscretas,
que privan mirar hacia atrás,
dirigiendo la mirada con odio a la mentira,
ignorando que el alma sufre como nunca
Suprimiendo paulatinamente los recuerdos y
cerrando los ojos para evocar ala oscuridad
por que la luz lastima fuertemente y
se apodera del olvido
Y tu reprimirás la idea de un nuevo iluminar,
que le sentimiento de la melancolía te ha abandonado,
que le tiempo trascurrirá en vano y
permanecerás por siempre como un retrato
Autor: Porfirio Martinez (Cogito)
Última edición: