vate
Poeta recién llegado
Dices que venga y luego me echas,
envuelta en un lazo de contradicciones,
llena de ira y furia me arrojas
tu reloj de mesita y zapatos de tacones.
Al oír mis pisadas escaleras abajo
lucha por salir de ti un encabritado corazón,
de yuxtapuestos sentimientos de pasión
lujurias libidinosas y hambre vehemente de badajo.
Pierdo el juicio con tus contrariedades
y sólo pienso con el furor de mis genitales,
poseyéndote con un instinto primario
arrimando sin remedio el amor en el armario.
envuelta en un lazo de contradicciones,
llena de ira y furia me arrojas
tu reloj de mesita y zapatos de tacones.
Al oír mis pisadas escaleras abajo
lucha por salir de ti un encabritado corazón,
de yuxtapuestos sentimientos de pasión
lujurias libidinosas y hambre vehemente de badajo.
Pierdo el juicio con tus contrariedades
y sólo pienso con el furor de mis genitales,
poseyéndote con un instinto primario
arrimando sin remedio el amor en el armario.