Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dos gotas de mar al oído se quejan,
mientras dos gotas de lágrimas ruedan,
dos hojas verdes mecen sus venas al viento,
mientras dos sueños se nublan soplando suspiros.
mientras dos gotas de lágrimas ruedan,
dos hojas verdes mecen sus venas al viento,
mientras dos sueños se nublan soplando suspiros.
Dos líneas confluyen lejanas en el oleaje
y dos miradas extraviadas se alejan en el horizonte,
sosteniéndose sobre la cresta arrullando la caída de la tarde,
conversando sus deseos olvidados y distantes.
y dos miradas extraviadas se alejan en el horizonte,
sosteniéndose sobre la cresta arrullando la caída de la tarde,
conversando sus deseos olvidados y distantes.
Dos sonrisas se pierden en carcajadas
y dos risotadas enmudecen instantáneas,
intentan liar cintas al tiempo,
para recordar esos instantes aquellos,
donde las miradas ,
hundidas en el diván se perdían.
y dos risotadas enmudecen instantáneas,
intentan liar cintas al tiempo,
para recordar esos instantes aquellos,
donde las miradas ,
hundidas en el diván se perdían.
Dos pétalos se burlan acariciando el frío incesante,
ríen enloquecidos para inspirar el último instante,
acogiendo sus pupilas que hurgan impenetrables,
dentro de pestañas enmarañadas y equidistantes.
ríen enloquecidos para inspirar el último instante,
acogiendo sus pupilas que hurgan impenetrables,
dentro de pestañas enmarañadas y equidistantes.
Dos más dos
, a veces sólo es uno,
perdiéndose como si fuera un estornudo,
entre arrebatos y encendidas cenizas,
agitando manos,
abriendo ojos
y temblando las piernas,
que erguidas sostienen silbantes la flama,
aguantando la bulliciosa sangre,
que enloquecida deja correr sus ganas,
aparcando un minuto en el instante.
perdiéndose como si fuera un estornudo,
entre arrebatos y encendidas cenizas,
agitando manos,
abriendo ojos
y temblando las piernas,
que erguidas sostienen silbantes la flama,
aguantando la bulliciosa sangre,
que enloquecida deja correr sus ganas,
aparcando un minuto en el instante.
Dos sólo son las gotas
, más uno sólo el sentir,
que se ha quedado en Abril
que se ha quedado en Abril
Última edición: