sdontleo
Poeta fiel al portal
Perdona por verter de golpe en tus flameadas mejillas
esos verbos matizados, y por dejar mi pluma entre las péndolas
de tu almohada. Es que te quise tanto sin poder medir palabras
dulces, enmelándote el cabello, y me odiaste por amar.
Perdona si por blanquear mi tinta roja
te extraje por las noches la blancura de tu piel,
y si por adornarte de rosas clavé espinas en el borde de tu sien,
es que estas manos se tiritan con tu aliento y no transitan bien.
Perdona si por buscarte me vi envuelto en madrigales de dolor,
y si al final de un gran cuento le ausenté un Zeus de a color.
Es que perdí ya la plumita dorada y la tinta sucumbió,
ahora solo queda un lápiz y una hoja de oración:
No tengo tinta dorada ni una pluma de acero,
tan sólo tengo entre mis manos un lapicito muy sincero.
esos verbos matizados, y por dejar mi pluma entre las péndolas
de tu almohada. Es que te quise tanto sin poder medir palabras
dulces, enmelándote el cabello, y me odiaste por amar.
Perdona si por blanquear mi tinta roja
te extraje por las noches la blancura de tu piel,
y si por adornarte de rosas clavé espinas en el borde de tu sien,
es que estas manos se tiritan con tu aliento y no transitan bien.
Perdona si por buscarte me vi envuelto en madrigales de dolor,
y si al final de un gran cuento le ausenté un Zeus de a color.
Es que perdí ya la plumita dorada y la tinta sucumbió,
ahora solo queda un lápiz y una hoja de oración:
No tengo tinta dorada ni una pluma de acero,
tan sólo tengo entre mis manos un lapicito muy sincero.
Última edición: