manena
Poeta asiduo al portal
Cuando dejo fluir
el lastre que arrastra mi alma
y, convertido en palabras
que ni siquiera reconozco,
sale a borbotones buscando
un molde que le dé forma,
me espanto.
el lastre que arrastra mi alma
y, convertido en palabras
que ni siquiera reconozco,
sale a borbotones buscando
un molde que le dé forma,
me espanto.
No sé qué fuerza se alza en mí,
disputando a la voluntad
el señorío sobre los actos;
solo sé que he de recorrer los mismos caminos,
siguiendo las confusas huellas
dejadas por la intrusa.
disputando a la voluntad
el señorío sobre los actos;
solo sé que he de recorrer los mismos caminos,
siguiendo las confusas huellas
dejadas por la intrusa.
El pánico a lo desconocido,
a lo ignorado por la consciencia,
se apodera entonces de todos mis resortes;
trocándome en una muñeca rota y enmudecida
que visita uno a uno los lugares devastados
a merced de las acometidas de su propia angustia
a lo ignorado por la consciencia,
se apodera entonces de todos mis resortes;
trocándome en una muñeca rota y enmudecida
que visita uno a uno los lugares devastados
a merced de las acometidas de su propia angustia
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