***QueeN Ginevra***
Poeta adicto al portal
Mi viejo amor.
La ventana del pasado no se cierra ante mí,
me muestra tu reflejo tan pálido y minucioso;
a través de los años cada momento afectuoso,
la misma mirada y la misma sonrisa que amé.
Dime hoy si tu piel es el papel donde se escriben
los versos infinitos de la ginebra y el centeno;
dime si tus brazos aún conservan en lo eterno
destello y sensación del primer abrazo que te di.
Y cada segundo que pasó en mi búsqueda a olvidar,
no encontré un solo camino que me llevara al mar
donde ahogar los sentimientos que me surgen al azar;
y las hadas multicolor del romance dejen de destellar.
Porque cada momento que pasa en el tiempo,
no hay tan sólo algo de ti que desee desdibujar,
en mis atardeceres siempre te puedo observar
cual quien contempla una estrella fugaz y eterna.
No estoy a tu lado hoy más aún te quiero,
no encuentro manera para no demostrarlo
aún te amo y cada día que pasa no puedo callarlo;
te amo como sé amar: con silencio y con recuerdo.
Mi viejo amor, mimo en el bosque encantado;
Donde cada árbol tienen tallado tu nombre
Entrelazado con el mío, es bosque de mi corazón.
Mi inalcanzable estrella oscura que jamás olvido.
Te lo digo sin miedo y no por alusión,
mi viejo amor, mi vieja ilusión;
mi bello amado, mi ecléctica pasión;
eterno en mi, inagotable inspiración.
La ventana del pasado no se cierra ante mí,
me muestra tu reflejo tan pálido y minucioso;
a través de los años cada momento afectuoso,
la misma mirada y la misma sonrisa que amé.
Dime hoy si tu piel es el papel donde se escriben
los versos infinitos de la ginebra y el centeno;
dime si tus brazos aún conservan en lo eterno
destello y sensación del primer abrazo que te di.
Y cada segundo que pasó en mi búsqueda a olvidar,
no encontré un solo camino que me llevara al mar
donde ahogar los sentimientos que me surgen al azar;
y las hadas multicolor del romance dejen de destellar.
Porque cada momento que pasa en el tiempo,
no hay tan sólo algo de ti que desee desdibujar,
en mis atardeceres siempre te puedo observar
cual quien contempla una estrella fugaz y eterna.
No estoy a tu lado hoy más aún te quiero,
no encuentro manera para no demostrarlo
aún te amo y cada día que pasa no puedo callarlo;
te amo como sé amar: con silencio y con recuerdo.
Mi viejo amor, mimo en el bosque encantado;
Donde cada árbol tienen tallado tu nombre
Entrelazado con el mío, es bosque de mi corazón.
Mi inalcanzable estrella oscura que jamás olvido.
Te lo digo sin miedo y no por alusión,
mi viejo amor, mi vieja ilusión;
mi bello amado, mi ecléctica pasión;
eterno en mi, inagotable inspiración.