frah
Poeta recién llegado
Ingenuamente yo confíe
no dude en tus promesas,
me jugué la vida por nuestro amor y sus proezas.
Vi ese brillo en tus ojos
que a la larga oscureció,
me negó la ilusión de sonreírle al mundo.
¿Fui parte de tu vida? ¿O solo un hecho mas?,
acaso fue verdad que era primero y los demás esta demás
¿Fingiste aquellos besos? ¿Fingiste la amistad?
Botaste los instantes y con ello mi propia felicidad.
Cariño, me hiciste daño con tu engaño,
lo que en mi futuro se me entabla es estar solo,
con la pregunta en mi cabeza ¿En que falle?
¿Qué hice mal?
Mientras veo tu crueldad, abrazarse a otra humanidad.
Pensar en los momentos me lastima,
así como mi estima hacia ti se transforma en odio,
me consuelo en el saber que el error lo pagaras tú misma,
que a tu regreso no estará mi hombro
El poder sentir dolor es algo involuntario,
momentáneo al saber de tu infidelidad latente.
Que tu mano tome en vano tantos años
y el recuerdo del vivir lo atribuyo algo extraño.
Mentiste en tu palabra,
mi confianza te entregue.
Te negué el sufrir, optando el provocarlo en mí.
Cada lagrima por ti te la dedico,
espero nunca verte mas... hacerme ajeno a tu delito.
no dude en tus promesas,
me jugué la vida por nuestro amor y sus proezas.
Vi ese brillo en tus ojos
que a la larga oscureció,
me negó la ilusión de sonreírle al mundo.
¿Fui parte de tu vida? ¿O solo un hecho mas?,
acaso fue verdad que era primero y los demás esta demás
¿Fingiste aquellos besos? ¿Fingiste la amistad?
Botaste los instantes y con ello mi propia felicidad.
Cariño, me hiciste daño con tu engaño,
lo que en mi futuro se me entabla es estar solo,
con la pregunta en mi cabeza ¿En que falle?
¿Qué hice mal?
Mientras veo tu crueldad, abrazarse a otra humanidad.
Pensar en los momentos me lastima,
así como mi estima hacia ti se transforma en odio,
me consuelo en el saber que el error lo pagaras tú misma,
que a tu regreso no estará mi hombro
El poder sentir dolor es algo involuntario,
momentáneo al saber de tu infidelidad latente.
Que tu mano tome en vano tantos años
y el recuerdo del vivir lo atribuyo algo extraño.
Mentiste en tu palabra,
mi confianza te entregue.
Te negué el sufrir, optando el provocarlo en mí.
Cada lagrima por ti te la dedico,
espero nunca verte mas... hacerme ajeno a tu delito.